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07 julio 2015

Taller de entrevista clínica

Esta semana y la anterior ha habido un silencio (dis)funcional en este blog debido a los cursos que hemos tenido que atender. No lo digo como queja, sino como nota informativa. 
Los primeros días de julio fue sobre el manejo de la consulta de Atcn. Primaria (básicamente papeles que tenemos que conocer y manejar, bajas laborales y otros trámites no faltos de importancia) y estos días ha tocado hablar sobre la comunicación médico-paciente. (¡JA!) Quizás sea la que más me dio para hablar y no pude evitar intervenir alguna que otra vez... Es que si me pides que te cuente cómo sería el paciente ideal, me estás dando mucha cuerda. Uh, a mí dame cuestiones metafísicas. 
El paciente ideal... ¿existe?
Te diría que no. Si no fuera porque ya lo he conocido. De hecho mi tutora y yo tenemos un par de pacientes de los que podemos decir, son ideales. Son respetuosos en todo momento, nunca vienen fuera de hora, esperan su turno, los motivos de consulta son lógicos, no hacen quejas, te comentan su (así, en singular) problema y suelen ser resolvibles, consumen exactamente el tiempo programado para su cita y se marchan sonrientes. Y sanos, claro. Sin abrazos, sin "mi niña", sin regalos. Considero que no pedimos mucho a nuestros pacientes y aún así, este utópico paciente es más raro de ver que un perro verde.

También es cierto que los pacientes esperan que el profesional sanitario que lo atiende, tenga cualidades parecidas: que sea puntual, que vista de manera profesional, que tenga conocimientos, que sea resolutivo, que sepa escuchar y sea empático. Ajam. Uno trata de esforzarse (en mayor o menor medida) para acercarse a las expectativas de nuestros pacientes pero la realidad es que también somos humanos y las características individuales tienen un papel central en todo este proceso de la entrevista clínica. 

Hablamos sobre las expresiones, conscientes o inconscientes, que podemos mostrar durante la consulta. A veces una mirada, un gesto, una ceja más alta de lo que debía, puede decirle a nuestro interlocutor más de lo que pensamos. Pero esto no es nada nuevo. Seguro que tú mism@ tienes la sensación de ser más expresiv@ de la cuenta y que al leer esto has pensado "es que a mí se me nota todo en la cara". (Si no te ha ocurrido no pasa nada, pero ya que estás, me interesaría que pudieras darme nociones de poker face, gracias). 

Un detalle que a mí me resulta particularmente interesante son los guiños entre tú y yo. A menudo la gente me guiña un ojo (mayormente hombres) en contextos muy variados: desde la consulta al hospital, entre compañeros o desconocidos. No me refiero a los guiños en un bar de copas, claro; sino a esos espontáneos, a los que transmiten confianza, un saludo amistoso, un "bien hecho", en definitiva un guiño que he terminado asociando a un sentimiento agradable. Es por esto que a veces me encuentro a mí misma dejando a un lado el pudor y guiñando el ojo al mundo, transmitiendo siempre en un canal de frecuencias positivas. Te animo a que lo intentes y compruebes el resultado. 

¡Feliz noche lectores! ;) ;)

24 junio 2015

Veo, veo

A este juego podemos jugar todos. 

Hay pacientes que parecen pensar que los médicos tenemos una bola de cristal para saber qué es lo que les pasa sin que ellos apenas digan nada. ¿Cómo no? Señoras y señores, para consultas cabalísticas abrimos a las 12. Vienen y te lo dicen así: "es que me duele la espalda, ¿no lo ves?". Los que empiezan así la entrevista clínica suelen seguir así cuando los exploras "ay, ay, AY, ¿ves? ya es que no puedo ni levantar los brazos... ni caminar". Seguro que si los sientas en la camilla te miran y te preguntan: "¿cómo me ves?". Y lo que te viene a la cabeza es una totalgia (vamos, que le duele por todos lados). Te debates un momento entre hacerle la radiografía de las rodillas, de zona lumbar, hombros... o ninguna. Gente que a los 70 quiere tener la movilidad que ni yo tengo a los 25 años. A ver cómo les explicas que el reloj no se detiene por nadie. 

Pero para visionarios, mis favoritos, los que están por encima del ojo clínico: los que tienen visión de rayos X. Es la típica historia del paciente esperando por fuera del box de trauma en urgencias. Ellos están doloridos en la silla y según una escala de cuantificación del dolor imaginaria, el personal que pasa por allí les dice si están mejor o peor antes de que los vea el médico, incluso antes de ver la radiografía. Hay gente que se cree con el don de saber si hay fractura o no con un simple vistazo desde el otro lado del pasillo. "Uf, usted está fatal... a ver si va a ser una hernia". Que lo haga el adjunto me lo creo a medias, que lo haga el celador, el enfermero, el de seguridad o incluso otro médico que iba de paso, me da prurito y un tic en el ojo derecho. Porque lo que consiguen es que el paciente nos solicite una resonancia magnética y ver al neurocirujano aunque sea de madrugada. "Pero no lo entiendo, ¿por qué no lo puedes llamar para que me vea?". ¿En serio?... En la guardia del fin de semana hubo una señora tan desesperada que demabulaba con su bolso por el pasillo y preguntaba a todo el que pasaba si era de neuro o si alguien había visto por allí al neurocirujano. Lo que hay que ver y sólo acabo de empezar.  

Otra variante son los pacientes que además, son personal del hospital, del propio servicio o de otros centros pero aún así, personal. Son los más repelentes. Es muy simpático porque cuando le preguntas por qué acuden te dicen directamente el diagnóstico y el tratamiento que esperan que le pongas. Al cuerno con el ojo clínico y la visión de rayos X. Al menos me dejan escribirles el informe a mí, aunque a más de uno le gustaría hacerlo por sí mismo. Privilegios de estudiar una carrera de 6 años con un año de examen antes de empezar la especialidad. En la misma guardia que te comenté antes vino una paciente cleptómana que, aburrida de verme escribir, se dedicó a recorrer el box de trauma manoseando todo: gasas, ampollas de tratamiento, el lubricante, el merocel® para taponamientos nasales... Le tuve que decir por favor que dejara las cosas donde estaban. Aún me pregunto para qué querría los depresores linguales que se llevó para su casa pensando que no me había dado cuenta. 

Ya ves... Unos porque no son capaces de ver lo que tienen y otros, ven demasiado.
¿Dónde estará el equilibrio entre tú y yo?

16 junio 2015

Interruptores

(No me refiero a los de la luz).
Hay personas que tienen la necesidad -casi fisiológica, de interrumpir una consulta en curso. No sé con certeza si es debido a una carencia de atención en su casa o simplemente la falta de respeto hacia los demás. En cualquiera de los casos, no lo entiendo. No sé por qué alguien piensa que tiene permitido irrumpir en la consulta mientras el médico está atendiendo a otro paciente (si no es por una urgencia). Igual el problema está en este último concepto. Tal vez el desconocimiento les hace pensar a los interruptores que están ante una urgencia, cuando en realidad es sólo una gripe. 

Mi pregunta es: si ya te hemos dicho que no es una urgencia, ¿por qué sigues interrumpiendo la consulta?. Puede que el paciente al que no has dejado hablar nos estuviera contando la muerte de un familiar, o le estuviéramos haciendo una exploración ginecológica o estuviera llorando por querer quitarse la vida. No pienses que exagero, estos tipos de consultas son más frecuentes de lo que crees. Sé que es cansino esperar tu turno por fuera de la consulta. Pero piensa que no me estás perjudicando a mí, sino a los otros pacientes. No nos quites los minutos entre ellos y yo
Y, POR FAVOR, si ya te hemos atendido no vuelvas a interrumpir la consulta. 
PD: no interrumpas nunca una consulta a no ser que sea una urgencia.

27 marzo 2015

Llevo un diario

Sí, ya sé que esto probablemente no te sorprenda.
Me refiero a un diario personal, que no es entre tú y yo.
No me quita mucho tiempo porque no lo hago por rutina; uno llega a cansarse de las rutinas. Tengo mi documento en el escritorio del portátil y el Google keep en el móvil. Suelo anotar frases sueltas que se me ocurren, a veces sólo algo que escucho en alguna serie o que me dice un chico mono. Estos días de aburrimiento me ha dado por echar un vistazo al principio del archivo. Hay titulares de periódicos, párrafos de La sombra del viento, incluso algunas líneas que escribí mientras viajaba en barco. (Las frases célebres del Dr. Cox de [Scrubs] las tengo en una carpeta aparte, no tienen desperdicio xD). 

Hoy he querido rescatar y compartir contigo las frases del chico mono. Fueron un SMS (¡qué tiempos!). No sé si él leerá esto o si eran de su propia cosecha. Lo mismo me da. El caso es que no quise deshacerme de ese mensaje cuando pasé del teléfono bloque al smartphone. Por si te lo preguntas, el chico no es de esos que ha caído en mi agujero negro. Simplemente se marchó de Tenerife por estudios-trabajo. Me pregunto si se acordaría de mí si nos encontrásemos por la calle un día. Whatever... aquí van sus frases:

Por si aún dudas la seriedad de llevar un diario, te dejo un enlace: LINK.
¡Pasa una feliz tarde!

23 marzo 2015

22 marzo 2015

En sueños

Al final en la historia de Claudia sólo hubo dos hombres que marcaron un antes y un durante. Lo que vino después de cada uno de ellos fue sólo la vida. 
Fotografía: http://weddingsparrow.co.uk/
Anoche, caminando descalza por la Toscana de sus sueños, volvió a verlos. Ella permanecía bajo el sol, radiante. Deambulaba campo a través, lejos del sendero, hasta que alcanzó a ver unas figuras en la distancia. A medida que se aproximaba estaba más segura de que eran ellos. Allí estaban, como un día hicieran, ajenos a su amor. Sus actos les habían dispensado del mismo hacía tiempo. Al uno por pensar que era demasiado poco y al otro, por creer que no era suficiente. Malditos. Les había entregado su alma y ellos pensaron que podían enjaularla. No sabían la medida de su valor. Al llegar a su lado, Claudia quiere pararse, decir algo, sentir algo. Pero el sol brilla con más intensidad si cabe y no se detiene. A veces las mejores palabras son las que no tienen que expresarse en voz alta para ser compartidas entre tú y yo. Así que avanza, llega a una senda cuyo rumbo se pierde entre las ondulantes colinas verdes y así hace con ella. No sabe dónde la puede llevar pero, por una vez, eso le parece lo más oportuno. Al poco, Claudia se evapora en la niebla de sus sueños.


19 marzo 2015

Llámame anticuada, pero llámame

Grace Kelly by Howell Conant (1955)

Bueno, parece que ahora sí es el momento de empezar a mirarse un bikini nuevo para el verano. 

A la gente que vive en sitios donde aún es invierno puede costarle un sobre-esfuerzo creer esto, pero aquí en Tenerife ya hace buen tiempo. En verdad, siempre lo hace. No es extraño que un fin de semana corriente acabe con atascos de coches en doble fila en la avenida de la playa. Y estamos sólo en Marzo.

El caso es que del verano anterior (¿verano? ¿qué verano? ah, mi verano MIR) no me queda mucha ropa de playa (vamos, casi nada) así que he decidido que es un buen momento para renovar mi vestuario, comprarme un bikini nuevo y tirar el viejo. Para saber lo último en tendencias me ha parecido adecuado echar un vistazo a lo que llevan las demás chicas normales. Aunque de normal llevan más bien poco. Y cuando digo poco, es un eufemismo, porque lo que llevan es más bien nada.

No sé si son cosas mías, si estudiando el MIR volví a 1950 y no me he dado cuenta o si soy demasiado mojigata para los días en que vivo. Supongo que tú también lo habrás notado. No hay que esforzarse demasiado para darse cuenta de que predomina cierta ligereza de ropa entre tú y yo o ausencia de la misma.

Están las mujeres que hacen top-less, culotte-less o total-bikini-less. A veces llegan a los extremos. Ayer mismo había una pareja haciendo nudismo en la playa que hay bajo mi casa. No es que tenga nada en contra de ello, siempre que ellos también respeten las zonas destinadas a esta práctica. Lo que me parece un poco más higher, es que esta pareja nudista estuviera dándose amor mutuamente en la orilla de una playa llena de gente un miércoles por la mañana. (Avísame si tú no ves nada anormal en esto, por si tengo que ir a revisarme el juicio). Lo más gracioso fue que, sólo después de acabar las carantoñas y salir del agua, fue cuando se pusieron los respectivos bañadores. (Sí, respectivos porque él la visitió a ella y viceversa).  
Creo que lo único mejor que podemos hacer en casos como el de arriba es respetar la libertad de todos, mantener el decoro y... mirar hacia otro lado esperando que no haya otra chica presumiendo de brasileñas. 

01 septiembre 2013

Los regalos de ellos

¿Sabes cuál es el problema de las rupturas? Que aún pensando que tu ex-pareja o ex-amigo está fuera de tu vida, siempre quedan remanentes: como los regalos de cumpleaños, las tonterías que compramos juntos o eso con lo que te sorprendió un día sólo porque le hacía ilusión. Lo más difícil de terminar cualquier relación es borrarla por completo. No sé ni qué hacer con todos esos trastos. Normalmente los tiro. Hay otros que en cambio, conservo. Qué es lo mejor, no tengo ni idea. Llevo mucho tiempo borrando gente de mi mapa y nunca lo he conseguido del todo. De hecho, durante unos años tuve en un marco de fotos de mi habitación una fotografía en la que salía con un grupo de gente, aún cuando entre ellos y yo ya no había amistad. 

Una amiga me decía que para ella lo mejor de romper con un chico eran los regalos que conservaba. Claro, a ella su chico le había regalado una cartera Guess. A mí una vez me dieron una cesta de jabones para suplicar mi perdón. El pobre diablo había comprado la cesta más grande de la tienda creo. Se la acepté sólo por no montar un numerito delante de toda la gente que había alrededor, en la misma entrada a un congreso en la facultad de Medicina. Luego, en mi casa, me arrepentí; quería demostrarle que gastando dinero no se arreglan las cosas. Así que me decidí a tirarlo todo porque ni con las perlas de baño se me iba a pasar el enfado que tenía con él... Mi madre se lavó la cara con jabón de algas del mar Muerto durante 3 años. El otro día por casualidad, vi que le quedaba media pastilla de aquellas en la jabonera del baño. Me lavé la cara con ella pero eso no consiguió limpiar los recuerdos de la escena en la entrada del congreso. Me reí durante un rato de nuestra fanfarronería y las tonterías de aquellos tiempos; eso sí, con los poros limpios. Hay que ver cómo cambia nuestra percepción de las cosas, con tiempo (o el jabón de algas del mar Muerto).   


14 junio 2013

Cautos, cuentos y otros eufemismos

- "Van a aumentar las retenciones del sueldo"- y esta frase sólo podría asustarme tanto viniendo de mi padre -sin ánimo de despersonalizarlo, única fuente de ingresos en mi casa.
Vaya, la amenaza de la crisis se hace algo más tangible a medida que avanza el año mientras mi padre se suma a los centenares de pacientes con insomnio y ansiedad que se medican en los centros de salud a diario. Con detonantes como este, no se puede pretender que nos funcione girar la cara en otra dirección sin prepararse para recibir algún golpe. Pero no caigamos en la hipocresía de no creer en nuestra solvencia cuando hay familias que no gozan de tal holgura. Somos la clase media, próxima a la extinción.

Por qué cuento todo esto; porque sin duda la humanidad de las personas a mi alrededor se está lastimando. Y con este aura de miedo y preocupación no hay alma que pueda entregarse a sí misma ni crecer, si no es bajo el yugo de una sociedad discapacitante. En años, veremos el resultado de todo esto y sin duda diremos maldito el día que no nos dejaron seguir cultivándonos y nos empujaron a una existencia aberrante. No tengo el paradigma absoluto de la normalidad, pero esta situación sin duda, no lo es y los perjuicios no tardarán en llegar.

Los valores que un día nos dieron amparo, poco valen ya. Nadie mira por nadie, no se comparte y casi no se presta, la humildad es sólo otra palabra llana que no vale ni un acento. Necesitamos ser rescatados. Necesitamos que el mundo comprenda. Necesitamos implicarnos. Hubo una época en que la libertad significaba algo... Para mí ser libre es tener poder de elección y en tanto quiera alguien privarme de él, con más firmeza lo defenderé para poder decir un "no" exento de explicaciones, poder salir o decidir quedarme siempre y en todo momento. Esto fue lo que me enseñaron y me pareció justo, así que lo integré para que fueran las palabras que me definan. No es ninguna exclusiva, la libertad se cotiza bien en el mercado pero los que se jactan de disfrutar de la misma suelen ser los que sólo han llegado a probar su versión demo.

Además, no es difícil darse cuenta de que el hombre pierde su capacidad de interactuar con el medio -paradójico en la era de las redes sociales. Las relaciones interpersonales se han complicado desde el día en que nuestro lenguaje corporal iba dirigido a un cacharro -llámalo ordenador o teléfono. Llegar a otra persona, conocerla, es una tarea laboriosa, difícil y no dispensado de sorpresas. A menudo la gente no es lo que uno pensaba o, más bien, lo que la tecnología te había hecho pensar que era. Por esto, cuando alrededor todo está fuera de control, lo más inteligente que se me ocurre es mirar al interior.

El viaje más genuino que podemos emprender es hacia el centro de uno mismo y en esta cruzada me encuentro inmersa estos días. Eso sí, hay que pagar el precio y una habitación individual vale más cara que una doble, separarse por momentos de la corriente para poder detenerte y observarte es elemental pero no todos están dispuestos a aceptarlo como tú y yo, la soledad es una incomprendida. Para el viajero, descubrir las cosas que le gustan le facilitan muchas tomas de decisiones; le hace buscar y consecuentemente, encontrar. Como se dijo "el secreto está en el caminar, y no en la dirección que se lleva, pues, ciertamente, el que busca un camino espiritual, ya lo ha encontrado".



Así es como la esfera espiritual pasa a significar algo nuevo para mí, a través de una película que no tiene nada de particular... Hollywood tiene respuestas para todo. Se titula "Come, reza, ama" y seguramente la recuerdas por el boom que causó cuando se estrenó; puso de moda la pasta italiana, el Yoga y la filosofía new age. No es que haya adquirido una espiritualidad prefabricada pero ver cómo los otros dan por provechoso el alejamiento del exterior y el acercamiento al interior me hizo querer probarlo por mí misma. Recuerdos cruzados se me pasan por la mente, me guío por mis instintos y por mis deseos. Sin saber cómo, algo me hizo coger de nuevo un libro y recordé lo delicioso que me era la lectura. Me perdí entre cientos de páginas y ahora mismo estoy empezando a hojear mi quinto. No por esto me considero más; más sabia, iluminada o portadora de razones más poderosas para nadie excepto para mí. Sin duda ha sido un cambio favorable pasar de "los demás esperan que yo haga..." a modo "yo considero" o "a mí me apetece". De algún modo siempre lo hice, pero nunca con tanta seguridad como ahora mismo.

02 marzo 2013

El disco rayado

Esa idea repetitiva en tu cabeza.
En mi caso es un musical; una sucesión de canciones que danzan a sus anchas por mi ático. Qué decir, cuando algo te llega, te llega. Y en mi caso, esta historia-película-musical me captó desde el primer momento. La vi en el cine al terminar los exámenes de Enero y, sin haber escuchado una canción ni haber leído una crítica, compré mi entrada concienciada de los 152 min que me esperaban: música, drama y revolucionarios. Venía avalada por un Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Amanda Seyfried, Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen, al menos que yo conociera. Descubrir más tarde que gozaba no sólo de grandes estrellas, sino de un elenco increíble que daba forma a esta producción sólo pudo elevar la opinión que ya se gestaba en mi coco, sobre la misma. Buscando -ansiosa, estos días en una página sobre cine acerca de su puesta a la venta di con las críticas del populacho del gremio cinematográfico. Las primeras que aparecían son las siguientes: 
"Como fiel adaptación de un musical tan querido, 'Les Miserables' dejará muy satisfecha a su legión de fans. (...) La miseria y la agitación de la Francia de principios del siglo XIX se transmiten con una viveza de la que Victor Hugo estaría orgulloso." Justin Chang - Variety
"Tal y como demuestra el longevo éxito de la obra, habrá mucha gente emocionalmente susceptible que está preparada para tragarse esta cosa, pero ello no significa que sea buena." Todd McCarthy - The Hollywood Reporter
"Además de ser una fiesta para los ojos y los oídos, 'Les Misérables' rezuma humor, desamor, una emocionante acción y un encantador romance. (...) es perfectamente maravillosa. Puntuación: *** (sobre 4)" Peter Travers - Rolling Stone
Vamos, que para gustos, colores y en definitiva un 7'5 sobre 10. El cine musical no es para todos, pero entre esos acordes y yo, hubo pasión, emoción, esperanza, perdón y libertad. Todos los ingredientes para que una historia vaya directa al estrellato y me capte como fan forever and ever. Yo me quedo con Los Miserables. Si no la has visto, te lo recomiendo. Abstenerse si no te gustan los musicales.
  

28 febrero 2013

Me inspira


"La vida no es esperar a que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia".  
              Vivien Greene
                                                                      

31 enero 2013

Crisis time

"La vida está llena de decepciones; algunas grandes y otras, más grandes."

Como la vida misma (2007), Steve Carell

Son parte de nuestros días, pero como le dije a un amigo recientemente, no voy a dejar de disfrutar de la compañía de aquellos que me quieren por lo que me haya podido decir alguien que no me valora lo suficiente. Sí, amigo estoy hablando de rupturas de pareja. Algo tragi-dramático por lo que todos hemos pasado seguramente alguna más de una vez. No voy a darle mil vueltas a lo que pudo o no pudo pasar porque, ya está todo dicho y hacerlo sólo haría más daño. Es agua pasada aunque aún siga doliendo. Vas al super, te haces con esto...


El cajero se te queda mirando, te pregunta si quieres bolsa para llevarte las cosas. Llegas a casa, acabas con las papas de cebolla (mis favoritas <3), te hacen llorar (pero más vale llorar que dar patadas a los muebles) y finalmente te arreglas un poquito, te pintas los labios y cierras la herida. Sabes que la sangre no ha llegado al río, pero el orgullo herido tarda en cicatrizar. Tiempo al tiempo. La vida sigue entre tú y yo. Te alegras por ello y llamas a tus amigos para quedar. Vendrán otros mejores.... (me refiero al tiempo :P)

30 enero 2013

Terrores diurnos

Este ha sido un mes extraño.
Los exámenes me han estado persiguiendo desde que empezase a planificarlos allá por Noviembre. Han sido fechas complicadas, pero como cada año, al acabar me parece que el esfuerzo vale la pena y estamos de acuerdo en que haber sacrificado las Navidades en pro de la carrera, es un mal menor. Cómo me ha ido no te lo puedo decir, no porque no quiera sino porque a día de hoy sigo esperando mis resultados. Ya llegarán. En mi consciencia queda el saber que he dado todo lo que podía dar. Y si no, se volverá a intentar con más fuerza aún. El 2013 empezó a correr hace ya un tiempo pero yo ni me he dado cuenta. Para mí los últimos dos meses han sido un continuo devenir de días completamente iguales, uno tras otro. Sin domingos, sin festivos ni días de descanso. Ahora ya pasó. Ya no más noches sin poder dormir, cansancio, agobio o llantos sofocados hasta más ver. Hoy empiezo mi último cuatrimestre lectivo de la carrera. Se me escapan los años y ni me entero. El próximo - y último, curso sólo tendremos prácticas así que, en los meses que vienen habrá que esforzarse el triple para terminar con el expediente teórico lo más limpio posible. Queda la mejor parte, las últimas asignaturas de la carrera y los últimos exámenes, los últimos terrores diurnos ... al menos hasta que llegue al MIR. Pero eso aún no toca. De momento me sacudo el moho de estudiante y retomo la Vida como si fuera un libro que dejé a medias. ¿Dónde la dejé? ¿Qué habrá sido de ella? ¿Me acordaré de por dónde iba?
Sí, uno siempre se acuerda de dónde aparca su vida y si no, siempre hay alguien que te lo recuerda
La última vez que tenía vida, tenía amigos igual de ocupados que yo con los que ¡estoy deseando juntarme de nuevo para echarnos unas risas! :) Ellos seguramente no se imaginan cuánto les he echado de menos ni lo importante que es para mí haberles conocido. No hay misterios, ellos son unos mejores amigos estupendos y yo no puedo pedir más. Hay excursiones por hacer, tarde de cine pendiente, fiesta ¡con rumbas y a lo loco!, carnavales a la vista, compras y cafés por poner en las agendas... También tenía algo así como un novio; pero al parecer, no era lo suficientemente buena como para competir con sus amigos por sus atenciones, así que me cansé de esa partida y decidí ahorrarme el dinero del regalo por San Valentín, no sé si me explico. 

Como a mitad de mes, mi amigo P. H. me dijo que iba a donar sangre y decidí unirme a él. Chassss, ¡qué día! Todo fue bien pero al terminar de donar e intentar incorporarme, me mareaba así que tuve que estar en esos sillones tan cómodos que hay en Banco de Sangre durante un buen rato. Al segundo intento de levantarme, conseguí llegar a los ascensores para caer redonda sobre mi amigo (una señora que estaba cerca incluso pensó que "nos estábamos dando amor") y terminar aterrizando en el suelo ¡inconsciente! Era la primera vez que perdía el conocimiento, fue una sensación extraña... No me importaría repetirla, pero la próxima vez no delante de los ascensores. Sí, acabé en el suelo sudando como un pollo, con los pies en alto, la cabeza en la pierna del enfermero, una mujer abanicándome y otra enfermera trayéndome la silla de ruedas, las puertas de los ascensores abriéndose y todos asomándose y preguntando qué había pasado. ¡Ay Señooor! Me encantaría decirte que me recuperé en seguida y me marché a casa pero qué va... Las dos horas siguientes me las pasé en Banco de Sangre, con dos sueros enchufados, comiendo papas fritas y una tensión arterial de risa. Finalmente me llevaron a Urgencias, donde acabé con un tercer suero y recuperando mis tensiones habituales. Para cuando mi madre llegó allí, yo estaba en una silla de ruedas en el pasillo de Urgencias, con una manta por encima y agarrando el palito de donde colgaba el suero -vamos, ¡hecha un cuadro! Gracias a mi amigo P. H. que estuvo allí conmigo, incluso cuando fuimos de paseo hasta Urgencias, esos momentos dieron para muchas risas aquel y otros días después. ¡Te quiero P. H.! :)

Este año no hay planes de viajar muy lejos ni muy cerca aunque mi corazón pertenece a Londres y cada vez que me siento en mi mesa de escritorio recorro con la vista las líneas de metro de colores que tantas veces utilicé cuando estuve allí y que decoran mi mesa. Sueño con el día en que pueda volver porque no hay nada igual en el Mundo. Aún oigo en mi cabeza el ...((Mind the gap!))... mientras me subo a un vagón empujada por un gentío cosmopolita. Londres... Pero no que va, este año hay planes diferentes para el verano. Algo menos lúdico y más médico que requiere que me quede cerca y va ligado a mi proyecto de fin de grado. ¡Qué bien suena eso! Claro que también habrá tiempo para pegarse alguna escapada a la isla de enfrente para visitar a la familia y echar una ojeada a sus jugosas tiendas :)

Como ves, ha sido una época en la que han ocurrido muchas cosas entre tú y yo; como no podía ser de otra manera. Y antes de que esto tome aún más forma de diario, te dejo con el retrato de mis añicos pasados, la brisa de un nuevo verano y el sabor del café en los labios. ¡Que pases buena tarde!

04 enero 2013

Miradas

Hay miradas entre tú y yo que dicen mucho. Demasiado...
 Pero tal vez sea mejor así. Que sean las palabras testigos omitidos de lo que a veces, más vale no decir.

 

11 octubre 2012

"Pasaste por mi vida en un suspiro. Te cruzaste con mi escepticismo y tropezaste con mi indiferencia. Casi me hiciste creer en cuentos de princesas y bajaste para mí la luna de abril, la más plena, la más bella. Quiso el destino que conociera el sabor del placer de tu boca, para mi eterno recuerdo y mis nostálgicas tardes. Si hubiera sospechado... te hubiera cazado al vuelo en aquel segundo eterno que fuiste mío. Pero no iba a ser yo tan inteligente ni tan oportuna. Errar es humano y perdonar, divino. Por eso confieso que me equivoqué al dejar que te fueras pero no te perdono que lo hicieras. Me dirás, la vida no es justa, y no te lo negaré. Maldito; porque llegaste de improviso y no me diste tiempo a reaccionar. Dejaste en mí tus caricias y en la casa el olor de tu colonia. No diste tregua a la probabilidad ni quisiste saber si lo nuestro fue cosa de azar. Ahora te busco, intento alcanzarte. Pero tu rumbo es para mí un acertijo. Sueño con tu regreso, tu tacto, y dibujo con mi inocencia tu boceto pensando encontrarte a la vuelta de cualquier esquina algún día. Maldito; te ame un segundo y al siguiente, te habías marchado. Cómo pudiste imaginar que te olvidaría, que mis labios no te desearían. Para tu ignorancia y mi sorpresa te diré, que viví aquel suspiro contigo como si fuera el único, que lo fue, y que nunca lo olvidaré. Incluso se puede amar una estela de vapor si ésta es lo suficientemente buena y la tuya lo fue. Creí que entre tú y yo había sitio para más, mucho más; pero se ve que no conocías el plural y yo nunca fui buena en sintaxis."
Fragmento de mi futuro libro, ¡jajaja!

26 septiembre 2012

Porque yo lo valgo

Hablar con tu madre puede ser un poco cansino irritante desquiciante agobiante. 
Ya sabes, las madres...
Y sobre qué habla uno con su madre; de casi todo, a no ser que tengas tendencia autista. Yo antes era más habladora, le contaba cada minúsculo detalle de mi apasionante vida hasta que a los 7 años tuve un par de esas cosas que llegan sin pedir permiso: hermanas. Tampoco me quejo. Más que nada porque con los años he acabado priorizando y hablando con ella las cosas más importantes, que son las que incluyen generalmente "(gastos de) dinero" (compromisos no, porque están incluidos en la categoría de gastar dinero), "facultad y curiosidades de medicina", "amigos y amor" (casi inexistente). 

     En el apartado de "amigos y amor" tengo siempre un ligero trastorno. 

Yo creo que tal vez, lo que haga sospechar a mi madre sea que, aun pareciendo buena persona (porque lo parezco) tenga amigos que se cuentan con los dedos de una mano y amores que no se cuentan con ninguna. Al principio pensaba que era tímida; luego, que no sabía hablar con los chicos; más tarde, que era rara y ya por último, que viviré hasta los 100 años como una solterona. Sí. Cuando tu madre empieza la frase diciendo "Mira esta mujer X, yo ya pensaba que se iba a quedar solterona y al final, después de tantos años, encontró a este hombre Y", es mala señal. Quiere decir que ya te da por caso perdidísimo. Incluso creo que si le digo que me fugo de casa con un gogó de discoteca, se alegraría. 

Las charlas madre-hija trascendentales ahora van sobre "a lo mejor es que tienes una idea de ti un poco... bueno, cada uno sabe lo que vale. Pero a lo mejor pides demasiado". ¡No! No soy una creída, ¿vale? Me creo lo justo y necesario; a veces ni eso. Tras este tipo de charla perturbadora vuelvo a mi rincón protector: mi mesa de trabajo llena de cosas, mi silla de IKEA y en especial, mis fotos. He tenido pocos amigos y menos novios pero soy una persona feliz. He vivido este fisco de vida a mi manera y ha sido una experiencia entre tú y yo maravillosa. Un vistazo me vale para darme cuenta de que sé perfectamente qué puedo alcanzar... ¡lo que yo quiera! Porque yo lo valgo.

¡Feliz tarde de Miércoles!

Vanidad xD (fotógrafo E.G. --- Praza da Constitución, Santiago)

16 septiembre 2012

Oyéronse campanas de boda

Hace una semana que fue la boda de mi amiga K.
Qué queréis que os diga, no encontraréis en mí a la más fiel defensora de las bodas. Sólo pensar en semejante situación hace que se me sobresalten las piedras en la vesícula. Todo lo que hay que preparar durante un buen tiempo atrás para una celebración que apenas dura un día. Perdón pero entre tú y yo, la escéptica era yo. Claramente mi amiga K. me ha hecho cambiar de opinión porque, más allá del velo del cliché y la tradición, queda lo más importante que es el Amor. No sólo el de la pareja que contrae nupcias, sino el que profesan por aquellos de quienes desean rodearse en ese día tan especial. Y para mí, sentirme querida y unida a otras personas es.. ¡lo más! Incluso si ello requiere litros de laca, rulos y tacones de muchos centímetros. Ellos estaban enamoradísimos; la novia, exquisita y los demás tirábamos al aire nuestros mejores deseos para ellos mezclados con el arroz. La incertidumbre de hacía meses sobre cómo sería la celebración, se evaporó en cuanto nos encontramos reunidos en el lugar establecido. Allí un íntimo grupo de familiares y amigos disfrutamos de una velada donde la luz y el color los ponía sin duda mi amiga K y su radiante marido. 
Para ellos les deseo toda la Felicidad posible y un sincero ¡¡Vivan los Novios!!   

20 julio 2012

Hoy toca estreno

 ¡Nos vemos en el cine amigos!
Si te preguntas cómo me pueden gustar películas como esta te diré que no sólo me gustan, ¡¡me encantan!! No tanto por el tema, si bien disfruto con una buena trama de acción, sino más bien por la dirección. En general todo lo que haga Christopher Nolan me encanta. A ver si un día de estos le cae el Oscar que se merece por darle a mi héroe favorito la talla que merce y por no contar las cosas del modo más simple. Si no sabes de lo que hablo, te recomiendo que empieces por aquí...

Entre tú y yo, no te defraudará. 

29 junio 2012

¿Cómo no ser romántica?


Cómo no serlo cuando vives rodeada de románticos e idealistas.
Me considero afortunada. Vivo rodeada de historias de amor; unas buenas, otras de espera, otras no tan buenas. No soy quién para contar aquí la historia de nadie, salvo la mía propia. Y es lo que hago a cada entrada de blog que escribo. Aquí entre tú y yo atesoro con recelo, palabras tiernas con aroma de vainilla. Pero esto no es nada nuevo. Hoy me parece excitante darme cuenta de que vivo rodeada de románticos que han encontrado a su media naranja, hace 25 años o hace 6 meses; que la han encontrado y ahora comparten su amor con sus naranjitos; que la siguen buscando; que siguen yendo a la misma cafetería sólo por estar cerca de ella; que están dispuestos a seguir esperándola lo necesario; que saben que su oportunidad pasó y aún así estar juntos a medias es mejor que no estarlo; que si tienen que comprar un anillo, lo compran; que imaginan cartas de amor y tienen el valor de escribirlas; que recomponen su corazón hecho trizas y éste vuelve a latir; que aún en la madurez se sonrojan al verse hablando con una mujer en un balcón. Mi padre dice que en estos días, la gente usa la palabra Amor muy fácilmente. Yo creo que no se usa lo suficiente. Él dice que es difícil reconocerlo y yo lo veo a mi alrededor constantemente. Es precioso e inspirador. 

Hoy enamórate como yo, del Amor.