Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas

04 junio 2015

Cuestiones básicas


El que dice "barriga llena, corazón contento" está claro que no vive por su cuenta. Los independientes preferimos la nevera llena. 


Esta semana me han caído, casi del cielo, unas fresas deliciosas. Una paciente nos las ha dado de parte de alguien que ya dio en vida cuanto pudo. No soy muy de fresas pero reconozco que el olor de estas, cada vez que abro la nevera, me deja boba. Tampoco soy muy de regalos pero hay que ser agradecido y cuando la vida te pone entre tú y yo algo jugoso, saber decir "gracias" y aceptarlo. Y no hablo sólo de fruta. (Luego no hagas como yo, no compres un bote de nata con demasiadas calorías el día antes de la analítica de empresa). 

¡Feliz juernes!

28 marzo 2015

Cómo sobrevivir al MIR - parte I (construcción y destrucción)

Si acabas de hacer el MIR y no has muerto en el intento, ¡¡enhorabuena!!
Acordaremos que esta prueba es la más perversa atrocidad que se le podía ocurrir al sistema sanitario español para el reparto de sus plazas. Por qué no podemos ser como otros países que nunca han oído hablar del MIR ni nada parecido, en los que puedes ser lo que quieras a la primera y sin un año de estudio de por medio. Nos ahorraríamos un chorrazo de café, otro tanto de somníferos, papel higiénico y la posterior psicoterapia (que a mi entender debería incluirse en el paquete de preparación MIR que ofrecen las academias). Pero en este país no es así; hacemos lo que podemos con lo que tenemos. O más bien "hacemos lo que nos dejan", porque eso de coger tu plaza soñada (a la primera) suena a cursilada. 
Claramente estos renglones no van dirigidos a los que el próximo abril podrán tomar su plaza soñada. Me refiero a todos aquellos que no lo harán. Como ya sabes, yo sólo hablo de lo que conozco y a eso me dedico en este blog. De esto te das cuenta con el tiempo, cuando te quedan más o menos 3-4 meses para hacer el examen, cuando estás tan metido en el fango que no sabes si es mejor intentar retroceder para salir del lodo o from lost to the river

Me parece que no me equivoco al pensar que no son pocos los casos de gente que, tanto si coge plaza el mes que viene como si no, va a tener que despedirse de su primera (tal vez única) opción. Pero claro nadie cuenta esta versión de la historia porque es mejor un éxito completo que un logro a medias. Esto produce un sesgo bestial porque al preguntar en el hospi, los otros residentes te cuentan cómo les fue a ellos y si están ahí, es porque les fue bien. Por favor médicos del futuro, rechacen esta versión del mundo. La realidad es que no sólo depende de cuanto estudies sino de otros muchos factores, tu resultado final en esta gran prueba. 


¿Qué pasa con los que no encuentran al genio al frotar la lámpara? Pues hay varios caminos posibles. Los más fuertes se recompondrán física y mentalmente a tiempo para jugar un nuevo round este año. Otros aún andarán en el limbo de preguntas más existenciales (¿ser o no ser?, ¿MIR o no MIR?). Otros tantos habrán lanzado por la borda las primeras opciones (y quién sabe si las segundas y terceras y cuartas...).

¿Qué pasará con todos ellos? Es fácil, al llegar el próximo mes el que no se haya escondido, tiempo habrá tenido. Sí, incluso si te has comprado un pasaje tan caro como para atravesar medio mundo y tomarte una cola light en Australia, estás visitando el Machu-Pichu y no tienes cobertura (pero sí palo de selfies) o si estás en Dubai ciego de alcohol y otras sustancias. Se espera de todos que seamos lo suficientemente maduros y consecuentes para decidir nuestro futuro para los próximos 4-5 años. 

Me parece que no tiene lugar echar en cara nada del estilo "haber estudiado más" o burradas semejantes. No nos hagamos esto, somos ante todo profesionales. El MIR es un filtro por el que hay que pasar para "hacer cola" sin posibilidad de que nadie se cuele como te pasa en la charcutería si no estás atento. El número para mí siempre fue de lo más irrelevante, sé que muchos comparten mi postura. Un número no me define ni ha venido a demostrar con certeza la proporción de mi esfuerzo -tal como nos aseguraron en las academias que pasaría. 

Durante la preparación MIR, todo ese largo y cansado y difícil camino uno va construyendo sus ilusiones en el aire. Al principio son castillos, al final tiran más a una chabola que otra cosa. En la fase de máximo emparanoiamiento empiezas a vivir en ellos; eso ocurre allá por noviembre (al empezar la tercera vuelta). Habitas tus propios delirios, allí estudias, piensas que vas a subir netas en cualquier momento y en tu tiempo libre... ah no, espera, que no tienes. Sigues trabajando y ves tu evolución subir y bajar sin tener ninguna idea de cómo diablos te va a salir el examen. Nada, aquello es una nebulosa gris.  



En mi caso particular había rechazado cualquier idea de fijarme un objetivo concreto. Desde el principio mi postura fue siempre la misma: "yo voy a esforzarme al máximo, lo haré lo mejor que pueda y me presentaré al examen; ya cuando tenga mi número veré qué puedo hacer con él y cuáles son mis posibilidades". Una manera muy linda de intentar quitarme presión de encima, pero ineficaz.

La realidad es que al acostarte cada noche sólo buscas en tu mente la manera de hacer +1 en tus netas y en tu primera, segunda y tercera opción de especialidad y hospital. Francamente, una (inevitable) estupidez. En mi academia no se cansaban de tratar de quitarnos de la cabeza toda idea de elecciones hasta que llegue el momento adecuado, nos instan a estudiar sin ocupar la cabeza en nada más. Pero la verdad es que la gente te pregunta, tus compañeros de piso, tu casera, tu abuela, tu dentista, el charcutero y hasta tú mismo te cuestionas cuáles serán tus preferencias. Así empiezas a dar forma a esos castillos, a tus propias ilusiones. 

Luego llega el día del examen. Haces tu MIR, sólo un intento.
Y el bombazo no tiene piedad, destruye tus castillitos y chabolas. 

16 abril 2014

¿Por qué entre tú y yo?

Hay personas que escriben muy bien. He tenido la oportunidad de leer fragmentos que han escrito para ellos mismos o para nadie y me han encantado. Ellos lo saben. Una persona con talento no pasa mucho tiempo en la sombra. Yo escribo porque tomo mucho café. A solas. En esos momentos del día me gusta sentarme y leer tranquilamente. Sí, soy muy tradicional. Por eso mis posts son cortitos, lo que me dura un barraquito (o un café bombón, como quieras llamarlo). A veces yo misma estoy tan cansada de la misma rutina de siempre y los agobios ya habituales, que dudo que lo que pueda escribir te pueda gustar. Pero te lo cuento porque al hacerlo dejo la ventana abierta a mis ideas más creativas que, en un día cualquiera, tengo encerradas bajo llave. Y me digo, ¿qué hay de los demás? En la era de los móviles, del café para llevar, de lo rápido, de las fotografías que se publican sobre la marcha, ¿dónde encontramos eso que nos da la lectura? Me dirás que una imagen vale más que mil palabras y yo te preguntaré, ¿por qué omitir las mil palabras entre tú y yo?     
        ... ¿un café?

13 abril 2014

Working Day


Hoy he decidido ponerme con la redacción de la memoria de mi Proyecto de fin de grado (PFG). No sé si más atrás te conté de qué iba: sobre el suicidio, desde el punto de vista forense, no psiquiátrico. Acoté mi búsqueda a los que habían ocurrido en la Isla de Tenerife, y sólo en los últimos 4 años. En total, han sido casi 300 casos que, entre tú y yo, han sido 300 archivos para leer. Sí, he leído mucho últimamente. He visto casos interesantes y he podido involucrarme un poquito en la Medicina Legal, que siempre fue mi primera opción. Lástima que no tenga salida MIR y que finalmente haya optado por prestar mi atención a los vivos. En cuanto a los informes forenses... los hay más o menos completos, dependiendo de quién lleve el caso claro está. Tal vez, lo que más me ha llamado la atención ha sido lo rápidamente que puede contarse un suicidio. Apenas unos párrafos. Tenía o no familia, se le murió un hijo, había roto con su pareja hacía poco, tenía una depresión conocida desde hacía un año, se encontraba solo, bebía mucho, estaba en tratamiento, alguna vez amenazó con que lo iba a hacer... y en esto que un día lo hizo. No le lleva muchas averiguaciones al médico forense, determinar que una muerte ha sido por suicidio. Suele estar claro, más aún cuando se ha dejado una nota de suicidio. Las he leído. Creo que ha sido lo más trágico y bonito que he leído nunca, mejor que en cualquier libro. Me da un escalofrío al pensarlo. Me encanta mi trabajo. Ahora sólo queda ponerme manos a la obra y hacer parecer que mis resultados tienen algo de sentido. 
¡Allá vamos! Feliz Domingo :)   

30 marzo 2014

Historia de un día cualquiera

 
"El tiempo pone cada cosa en su sitio y a cada persona, donde le place. En mi caso, la colocó a ella en mi escenario. Viajaba junto a la ventanilla, como siempre. Sin acompañante ni equipaje de mano, vistiendo aquella vieja gabardina a juego con un rostro demasiado estropeado para ser tan joven. El tren cumplía con su horario y ella con el voto de silencio pactado por unos labios sellados. No se distraía demasiado por quién subía o bajaba en cada parada. Tampoco recuerdo que se dedicara a la lectura durante su trayecto. Si alguna vez le molestaron las voces provenientes de animados conversadores, nunca lo demostró. Sólo contemplaba el paisaje -cambiante, ante sus ojos. Todas las semanas el mismo, visto como si fuera la primera vez, con ese brillo en la mirada. Su expresión era tibia y serena. No había días más o menos grises para ella, tenían todos el mismo tono y la misma luz. Era una pasajera cualquiera y a la vez, no cualquiera. No sabía quien era y a la vez, la conocía muy bien. Llevaba con ella -me atrevería a decir, ese aura de misticismo que envuelve a algunas personas y las hace ser... diferente. Como yo. Al menos, hasta llegar a su destino. En ese momento descendía de las nubes para caminar junto al resto de mortales por el andén, rumbo a la salida de la calle. No le perturbaban el gentío que se agolpaba, billetes en mano, junto a la entrada ni otros con más prisa que se cruzaban con su andar. Daba pasos firmes con un contoneo aún más decidido. Ella sabe perfectamente a dónde va. Pero lamentablemente yo no, porque al poco, el tren se vuelve a poner en marcha y nos alejamos. Dejamos atrás su parada y rápidamente se interpone entre ella y yo, la enojosa nebulosa de la distancia. Y así, otra semana."
Un regalo para los amigos que buscan algo especial en lo cotidiano. 

04 marzo 2013

Jugando a princesas



El otro día estaba MUY aburrida y me dio por ponerme a hacer tests de una página para solteras aburridas. De uno de ellos saqué la siguiente conclusión acerca de mi personalidad. Es bastante acertada simpática.   
"Sra. Cuidadosa y Caprichosa, no te gusta estar sola, pero esa no es razón para acabar liada con alguien que no satisfaga tus expectativas. ¡Y tienes unas cuantas! Sabes cómo tiene que ser el hombre con el que estés pero, sobretodo, tienes claro cómo no debe ser. ¿Slips y camisetas interiores de tirantes? ¿Uñas sucias, dichos machistas y amigos extraños? Te irritas con facilidad y desapareces, así de fácil. En caso de duda eliges huir. Eres consciente de que, de vez en cuando, pasas por alto o desechas a alguna potencial pareja. Pero no por ello piensas renunciar a tus grandes expectativas. Puede haber varias razones para ello: que has tenido malas experiencias, que tienes caprichos de soltera y, si eres sincera, no quieres comprometerte."
¿Puede alguien conocerme mejor sin conocerme? Saben todos que me dedico a buscar esa probabilidad entre 1 millón acaso exista, no lo sé. No hay nada de malo en ser ultraselectiva (como las vagotomías en Digestivo). "Pero Deb, ¿se irá algún día la princesita de cuento?" -me puedes preguntar. La respuesta entre tú y yo es, absolutamente no. 

21 diciembre 2012

Solitude

 
"Un estremecimiento me distrajo del silencio. No recuerdo la última vez que oí sonar el teléfono en la casa de al lado. Parece que fue ayer cuando se marcharon y se llevaron con ellos la luz y los sonidos. Pero el ayer no es libre para pasar página, es la cárcel del tiempo. Y tiempo es justo lo que había llenado el vacío de esa casa hasta que rompió el eco de aquella llamada. No hubo respuesta, claro. Un minuto más tarde dejó de sonar. Pero eso no fue suficiente para quitarme de la cabeza quién pensaría encontrarla en una casa vacía. ¿Habría alguien todavía, que no supiera lo que había ocurrido allí?"
Fragmento para otro de mis próximos libros, ¡jejeje! 

18 diciembre 2012

Ausencias

Ya me ha pasado otras veces. Que estando en la calle veo cruzarse conmigo a una persona que es casi idéntica a alguien que conozco y quiero. Gente que está lejos, en distancia y en tiempo, que sólo te regalan ausencia y recuerdos. Quien tuviera un gira-tiempo para poder alcanzarles de nuevo en algún punto del pasado y retomar aquella charla, en aquel momento. Dicen "el tiempo pone a cada uno en su sitio", pero a mí el tiempo no hace más que darme y quitarme gentes. Y luego casi me las devuelve, cuando camino por las calles de ningún sitio y se cruzan entre tú y yo anónimos con rostros familiares. Hoy estoy echandolos de menos a todos ellos.

29 junio 2012

¿Cómo no ser romántica?


Cómo no serlo cuando vives rodeada de románticos e idealistas.
Me considero afortunada. Vivo rodeada de historias de amor; unas buenas, otras de espera, otras no tan buenas. No soy quién para contar aquí la historia de nadie, salvo la mía propia. Y es lo que hago a cada entrada de blog que escribo. Aquí entre tú y yo atesoro con recelo, palabras tiernas con aroma de vainilla. Pero esto no es nada nuevo. Hoy me parece excitante darme cuenta de que vivo rodeada de románticos que han encontrado a su media naranja, hace 25 años o hace 6 meses; que la han encontrado y ahora comparten su amor con sus naranjitos; que la siguen buscando; que siguen yendo a la misma cafetería sólo por estar cerca de ella; que están dispuestos a seguir esperándola lo necesario; que saben que su oportunidad pasó y aún así estar juntos a medias es mejor que no estarlo; que si tienen que comprar un anillo, lo compran; que imaginan cartas de amor y tienen el valor de escribirlas; que recomponen su corazón hecho trizas y éste vuelve a latir; que aún en la madurez se sonrojan al verse hablando con una mujer en un balcón. Mi padre dice que en estos días, la gente usa la palabra Amor muy fácilmente. Yo creo que no se usa lo suficiente. Él dice que es difícil reconocerlo y yo lo veo a mi alrededor constantemente. Es precioso e inspirador. 

Hoy enamórate como yo, del Amor.

26 junio 2012

Estampa de Verano

En el eje central,  de arriba a abajo: hombre intentando coger peces con una red bajo el agua (espero que al menos lleve gafas de buceo); en la avenida doñas caminando; sitios de aparcamiento libres (lo nunca visto); en la carretera alguien que se trae la motito de agua para el verano; la piscina vacía (si fuera mi edificio, otro gallo cantaría); mi calle con 15 cms de acera y un muro de seguridad blanco. ¿Dónde está todo el mundo entre tú y yo?

21 junio 2012

El hombre exigente y el in-exigente

La marcada dicotomía entre el hombre algo mayor y el hombre un poco joven se demuestra porque...  
El hombre exigente introduce una pregunta: "espera, responde a esto".
El hombre inexigente, pregunta: "entonces, ¿quedamos?".
Supongo que sabes identificar al mayor y al joven. No es difícil. En  ambas situaciones me he encontrado a lo largo de mi soltería voluntaria. Si te preguntas por los de mi misma edad te diré que, tras muchos años de cercana observación, me he convencido de que la generación del 89 no funciona correctamente, viene con algunas taras de serie. Bien sé yo de eso, hay cada elemento suelto por esos mundos... Eliminando a la generación alfa de la ecuación, nos quedan los jóvenes y los mayores. Y yo, a mitad de camino entre los dos, sin descartar a ninguno, me contento sabiendo que puedo ir en ambos sentidos del eje cronológico y encontrar un final satisfactorio en cada uno. 
Hasta que conoces al hombre en cuestión. Y te suelta una frase cualquiera de las de arriba; que les gratifica con un viaje al archivo de "contigo no, bicho, ¿cómo te lo digo?".
El problema no son ellos, soy yo. Porque a medida que se alejan de un rango de edad cercano al mío, las diferencias en madurez, objetivos y métodos se hacen más evidentes. No quiero una noche de grititos y risitas mientras se hace botellón (ya tuve esa época, jajaja) pero tampoco quiero hablar de nada que implique seriedad (=panico al compromiso). Una amiga me preguntaba el otro día "¿y qué es lo que quieres tú?". Entre ella y yo quedó un sincero "es que no lo sé...".
 

07 abril 2012

Mesa individual

Me gusta estar a solas. Y ser esa persona que somos cuando no hay nadie delante. Sin tener que jugar ningún rol. Sin tener que dar explicaciones. Sin obligaciones. Sin tener que sentirte examinado por nadie. Dando rienda suelta a la espontaneidad. Sin saber muy bien dónde puedas acabar. Sin importar qué llevas puesto, qué cómes, cómo te comportas. Debería haber momentos así entre tú y yo más a menudo. Sienta tan bien...
Cocinando, Semana Santa 2012

02 abril 2012

¿Dónde está Deb?

 
Pues dónde va a ser... 

Por si tenías alguna duda al respecto, te lo chivo: ¡en la biblioteca! Wow, ¡qué casualidad! como la semana pasada... y la anterior... y en carnavales... y en enero... y en los últimos cinco años (vale, ya paro porque entre tú y yo esto está sonando a estrés peritraumático). 

Siento no actualizar el blog tan a menudo como quisiera pero ¡ey! ya sabes, tener vida te quita mucho tiempo. Además hay que hacer hueco para llevar los apuntes al día, llevar lo que falta a imprimir, pintarme las uñas, buscar novio, comprarme zapatos, quedar con las amigas, llevar el portátil al técnico, ver un par de películas que tengo pendientes, recoger la selva que un día llamaba habitación, regar mis plantas... no estrictamente en ese orden, por supuesto; aprecio mucho mis orquídeas, ¡jajaja!
En definitiva, estoy aquí. Siempre cerca de ti pero no en el SPAR.
Y ya que estamos aprovecho para desear unas ¡Felices Vacaciones!  

26 octubre 2011

Mentes paralelas

Seguro que tú también conoces a alguien así. 
A veces nos encontramos con mundos paralelos al nuestro, inalcanzables. Son esas personas que aún queriendo que formen parte de nuestra vida nos abocan a los des-encuentros y las des-casualidades. Las vemos a nuestro lado y alrededor, caminando junto a nosotros durante un tramo del sendero al fin y al cabo, limitado. Son esas personas que ni te conocen ni dejan que las conozcas del todo, indescifrables. Puede que compartan contigo una hora, un fin de semana o cinco años pero al final podrás decir casi tan poco acerca de ellos como al principio. Son esas personas que escuchan lo que tienes que contarles y luego ellos no aportan nada suyo. Permiten que el espacio que se extiende entre nosotros se vicie con trivialidades, algún día bueno y no sé qué más. Son esas personas cuyo secreto mejor guardado es su verdadera identidad. Se refugian en la introversión y pasan por el mundo de puntillas. Lástima que las rectas paralelas no estén hechas para las intersecciones y lástima que las matemáticas sean tan exactas.  


28 septiembre 2011

¿Tienes pareja estable?

Paciente mujer de 21 años que consulta por dolor localizado en region lumbar derecha, de larga evolución (2 años), que mejora en reposo y empeora al permancer de pie. Refiere curso episódico con alternancia de periodos asintomáticos. No otros síntomas. No antecedentes relevantes. No alergias medicamentosas. Pruebas complementarias: análisis de orina negativo. Ocupación: estudiante de medicina (4h prácticas - 3h clase - 3h biblioteca diarias en el último año).  

Esta puede ser la historia de una chica cualquiera; una chica como yo. 

Para rematar bien el final de curso, justo antes de irme de vacaciones me empezó un dolor de espalda... ¡mortal! Atribuído a la mala postura de estudio, no le di más importancia pero a pesar de hacer reposo y no coger bolsas pesadas, el dolor empeoraba. Así que fui al médico [el día que un estudiante de medicina (véase yo) va al médico, es que está a punto de morirse]. Esperaba que me mandara "algo para el dolor" y pudiera así por fin descansar pero, por contra, lo que recibí fue el diagnóstico de cólico renal. Susto... Un análisis y muchos litros de agua después me dijeron que el riñón estaba bien pero aún así debía tener arenilla renal por expulsar. El médico me recomendó la solución mágica (cara y sin receta) pero ¡maldición! lo que hizo el dolor no fue sino empeorar así que asomé la bandera blanca de rendición y me arrastré hasta Urgencias.

Allí, cerca del colapso, me dieron una alegría tremenda. No era un cólico renal; mis riñones estaban muy bien. Se trataba de una agudización de la lumbalgia (que no es otra cosa que dolor localizado en la región lumbar) que ya venía padeciendo desde hacía algún tiempo. Lo que sospechaba. Para quedarme más tranquila fui a un masajista que le echó un vistazo a mi espalda; me confirmó que estaba hecha trizas desde hacía bastante tiempo y con un par de ajustes me colocó la columna en su sitio. 

Me siguió doliendo unas semanas más hasta que, poco a poco, se fue aliviando. Ha pasado todo el verano y ahora estoy recuperada. Hoy volví a ver a mi médico para contarle que había estado en Urgencias, (qe había hecho un diagnóstico erróneo) y que quería hacerme un análisis de sangre corriente y moliente. 

Bueno... para empezar esto de que había cometido un error no lo encajó bien del todo. Como verás, me guardé mis comentarios para los paréntesis.

- "¿Lumbalgia?
- Sí, allí me volvieron a repetir el análisis de orina y salía negativo (es decir, normal).
- "Claro, ¿qué te van a decir en Urgencias?
- (Pues, ¿la verdad?) Em...
- "Es que por el dolor que me contaste, no puede ser sólo la lumbalgia. Seguro que tenías algo de arenilla..."
-  (Y dale con la arenilla) Me mandaron otro antiinflamatorio más fuerte.
- "Que viene a ser el mismo que el que te receté yo"
- No, es más fuerte. Y me fue bien, me quitó el dolor.
- "Será algún tipo de... claro, porque ahí ya habías eliminado la arenilla que tenías"

   Le enseño la hoja de Urgencias. 
   La mirá y me la lanza desde el otro lado de la mesa.

- "Bah. ¿Sabes lo peor de la arenilla renal? Que te puede volver a aparecer. Así que te vamos a hacer un seguimiento.... (teclea algo en el ordenador) ... antes de pasar a hacerte pruebas mayores"
- (¿CÓMO?)
- "A ver, ¿cuántos cólicos renales has tenido, entonces?"
-  ... ¿El que usted me dijo?
- "Vale, te voy a pedir cita para que veas a la enfermera tamién y te talle"
- ¿Para qué? (¿hola? ¿y a usted que ca**** le importa mi peso y mi talla? ¡me dolía la espalda!)
- "Cosas que hacemos..."
- ... (¿algún día tendrá sentido todo? ...)
- "¿Tienes pareja estable?"
- (... ya veo que no) Em, no.
- "Bien. Aquí tienes; nos vemos en la próxima cita. Y no dejes de beber mucha agua".

Una de las primeras lecciones que me enseñaron cuando empecé a estudiar las asignaturas de Cirugía, hace ya un par de años, es una gran verdad que se grabó en mi cabeza desde el día que la escuché. Dice: Es normal equivocarse, todos cometemos errores: te equivocas, yo me equivoco. El Jefe de Servicio se equivocará menos que el Residente pero también tendrá errores. No pasa nada. Pero reconócelo. Ocultarlo sólo te hará perder tiempo y ganar problemas. Por esta razón no entiendo que haya aún personas que se dejen llevar por su cabezonería y la disfracen de experiencia tratando de tapar todos los errores que quedaron entre el tú y el yo. No, no, no...

Al menos tengo un par de semanas antes de que visite a la enfermera y ponga en mi historia clínica "gorda y soltera", ¡jajaja!

 ¡Feliz miércoles! 
 
 

14 septiembre 2011

En la pista otra vez

El primer día de clase después del verano siempre es crucial. 

Todos estamos más relajados y liberados; de ahí que seamos mucho más expresivos y cada movimiento tenga una traducción casi literal de nuestro verdadero estado de ánimo. Las risas con los amigos, las miradas fugaces, los "¡qué bien estás!" y el clásico "¿qué has hecho?" o "¿dónde has estado?" (aunque en el fondo no nos interesa para nada). Nos fijamos en quién ha perdido peso (y le felicitamos), quién lo ha ganado (y... bueno, no decimos nada), quién está más bronceado (y le envidiamos). Y bajo toda esta trabajada superficie de banalidades está lo que subyace en el subconsciente más remoto de cada uno.


Ahora que hago memoria, al empezar el curso pasado (4º Medicina) tenía la sensación de que había sido atropellada y machacada por un camión de cemento y que, en vez de acabar en Urgencias, había ido a parar a la clase. No estaba para nada motivada. Después de un verano inigualable, volver se me hizo un infierno ¿para qué te voy a engañar? Y claro, en consecuencia todo el curso fue un auténtico DESASTRE. Incluso muy al final, seguía igual de desubicada que el primer día.

Este año, sin embargo, la sensación es bien diferente. Al principio no era capaz de reconocer la causa por la que este curso estaba mucho más optimista y positiva. ¿Las ganas de estudiar a tope? Lo dudaba mucho. Entonces pasó algo interesante. 

Te pongo al día y te digo que este año será una excitante mezcla de asignaturas de dos cursos, así que me veré atrapada entre 4º y 5º de Medicina (Gracias, Bolonia). Durante el verano me torturaba pensar que retrasar un año una carrera tan larga como Medicina sería una pesadilla. Pero ayer tuve una revelación. 

Ocurrió cuando me acerqué a la puerta de la que era mi clase para saludar a una amiga en un intercambio de hora. No tenía muco tiempo, así que pillé a mi amiga S. y nos comentamos unas palabras rápidas. De repente, alcé la vista y miré de reojo a un par de caras conocidas a lo lejos, algunas otras sentadas en la primera fila con miradas atentas y bolígrafos en la mano. Los profesores hablaban entre ellos y estaban a punto de empezar con la clase, así que... me fui. Amigos y desamigos; buenos y malos momentos; risas y competitividad extrema. Todo ello metido en un mismo aula. Sin mí.

Luego, mientras caminaba en silencio por el pasillo de la facultad daba gracias a quien fuera porque no tenía que entrar con ellos en aquella tediosa hora de clase. Me alegró darme cuenta de que había conseguido lo que siempre quise: mi propio camino, a la medida y en solitario. Pudiendo haber escogido continuar con mi promoción decidí tomar un año diferente: tomé la vía alternativa porque, incapaz de discernir entre estudios y vida, había escogido ambas. Decidí, por una vez, no seguir la pauta trazada. Ya no tendría que medir mis pasos por los de los demás y esta sensación me gustó. 

Descubrí entonces que todo esto era lo que había puesto la sonrisa en mi cara. Un sonrisa que, entre tú y yo, espero que haya venido para quedarse. 


¡Feliz comienzo de curso 2011!

24 julio 2011

Inamigable

Amistad son lazos muy estrechos entre dos personas como tú y yo;
que se cuidan, que se completan, que se respetan.

El otro día (ayer) por la noche me regalaron un piropo nuevo: inamigable. Claro que, al ser producto de la embriaguez no le presté ni la más mínima atención pero...
Pensándolo mejor, es cierto que a veces me gusta ser un poco inamigable, esquiva, inlocalizable y concederme el beneficio de la duda para desaparecer y compartir si quiera unos momentos a solas con la vida. Antes que cualquiera, yo soy mi mejor compañera en este trayecto sin retorno ni posibilidad de cambio o devolución. Hay tantos sitios conocidos en los que me gustaría perderme.. y en cambio, tantos otros extranjeros en los que me gustaría sentirme nativa. 

20 julio 2011

Alguien como yo

Hay muchas personas con las que no encajo. No es que esté interesada en congeniar con ellos pero el no hacerlo me ha llevado a darme cuenta de que soy una persona singular, sin plural. 

Tomo una muestra representativa y reflexiono por ejemplo, al ver una guagua pienso sobre qué clase de personas son las que viajan en ella: gente mayor que acompaña a sus nietos, un grupo de jóvenes que van a la playa, parejas, hippies, trabajadores, dos amigas, una señora con bolsas de compra, más gente joven, una persona que lee en silencio ajena al mundo, una chica con unos papeles de la universidad...  

Y yo los miro sin sentirme identificada con ninguno; así me siento en este mundo. Claro que tengo amigos, pero son precisamente sus diferencias conmigo lo que más valoro de ellos, lo que me completa y les convierte en mis amigos

Entre tú y yo, creo que sólo busco alguien como yo, ¿existirá?  

30 junio 2011

Hoy cocino para mí

       Antes de empezar... ¡buena música bien alto!


       Ahora, manos a la obra: hoy toca champiñones revueltos; receta propia. No se por qué no como sola más a menudo... bueno, siempre que puedo lo hago en familia; y cuando no, es porque no tengo tiempo para el almuerzo. Lástima, porque me gusta preparar los platos a mi gusto. Champiñones, ¡a la sartén!

       La ausencia de palabras, la concentración para preparar cada ingrediente, el juego de manos y utensilios. Armonioso, sistemático, rápido. Picamos el chorizo y lo echamos a la sartén también; mezclamos y añadimos un poco de aceite; fuego sin prisa pero sin pausa. 

       Ahora el toque personal. Esa pincelada propia con la que sazonamos la vida. Para algunos puede ser la risa; para otros, la ironía pero todos tenemos el nuestro propio. Para mí es el orégano. Algunas personas se conocen muy bien y otros, en cambio, tardan años. Hay personas que se miran en el espejo y lo ven vacío, si quiera un reflejo difuso. Hay personas a las que les lleva una vida conocer su vida y son los mayores extraños para su propia persona. ¿Por qué no ven lo fácil que es conocerse? ¿Por qué no ven lo fácil que es quererse?

       Ahora batimos el huevo y cubrimos con él el contenido de la sartén. Aún así no veo claro que apreciar quien soy me haya facilitado encontrar a más personas como yo. Al contrario, en cada ocasión en la que me he visto reafirmando mi postura (llámalo cabezonería -no te contradigo), he visto cómo se me cerraban puertas. Muchas de ellas me han conducido a la mesa individual en la que me toca comer hoy. No te olvides de remover.

       Entonces, ¿por qué no callo alguna que otra vez? Pues porque yo valgo más que ese silencio. La persona que soy es el proyecto resultado de 21 años de trabajo, ¿cómo negar ahora una parte de mí? No. Prefiero ver cerrarse una puerta (tras otra). Ceder en mi personalidad para agradar a los demás no es una opción. Así soy he decidido ser; para bien o para mal. Claro que nadie es perfecto, pero si se me quema la comida hoy... mañana me acordaré de rebajar el fuego.

       Muchas palabras cruzadas a destiempo y oportunidades estrelladas en la pared me han conducido hasta aquí. Un salvamantel y un servicio (de momento). Pero no por ello me detengo, no. Sigo cocinando mientras espero que venga aquella persona que, entre tú y yo, convierta el alumerzo para uno en cena para dos

¡Buen provecho!