Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas

18 junio 2015

Esta tarde dale al play

Es increíble lo que puede ocurrir al escuchar la música de Enya y dejar volar la imaginación entre tú y yo...

22 marzo 2015

En sueños

Al final en la historia de Claudia sólo hubo dos hombres que marcaron un antes y un durante. Lo que vino después de cada uno de ellos fue sólo la vida. 
Fotografía: http://weddingsparrow.co.uk/
Anoche, caminando descalza por la Toscana de sus sueños, volvió a verlos. Ella permanecía bajo el sol, radiante. Deambulaba campo a través, lejos del sendero, hasta que alcanzó a ver unas figuras en la distancia. A medida que se aproximaba estaba más segura de que eran ellos. Allí estaban, como un día hicieran, ajenos a su amor. Sus actos les habían dispensado del mismo hacía tiempo. Al uno por pensar que era demasiado poco y al otro, por creer que no era suficiente. Malditos. Les había entregado su alma y ellos pensaron que podían enjaularla. No sabían la medida de su valor. Al llegar a su lado, Claudia quiere pararse, decir algo, sentir algo. Pero el sol brilla con más intensidad si cabe y no se detiene. A veces las mejores palabras son las que no tienen que expresarse en voz alta para ser compartidas entre tú y yo. Así que avanza, llega a una senda cuyo rumbo se pierde entre las ondulantes colinas verdes y así hace con ella. No sabe dónde la puede llevar pero, por una vez, eso le parece lo más oportuno. Al poco, Claudia se evapora en la niebla de sus sueños.


06 marzo 2013

Entre dos causas

Es malísimo estar entre dos causas que se te presentan igual de atractivas. Tengo un secreto que me trastorna ¡¡No sé a quién me gusta tratar!! ¿Adultos o niños? Madre mía, que problemón. Una simple pregunta que me lleva en dos sentidos totalmente diferentes, ¿cuál escoger? ¿cómo saber si tengo aptitudes para lo uno o lo otro? En estos momentos es cuando esos tests para conocerte a tí mismo, te pueden ser útiles. Y ni con esas, porque según el último que hice, mi especialidad recomendada era Trauma (¬¬ eso es no conocerme para nada). Me han dicho "pero di, ¿cuál prefieres?". Mi respuesta sigue siendo: "es que no lo sé". Adoro a los niños, pero también me encantan algunas especialidades médicas del adulto. Me cuesta creer que me esté debatiendo entre dos especialidades tan diferentes y aún así tengo mil dudas. ¿A quién querré tratar durante el resto de mi vida? El otro día estaba convencida de que iba a decantarme por los adultos, pero la idea de no tratar niños, ni tener girasoles pintados en la pared, ni el olor a colonia Nenuco en toda la planta, me hizo reconsiderar todos mis esquemas. ¡Ay, Señoooor! Pff, imposible de decir ahora... Claro que tampoco es necesario. Estos días lo que debe preocuparme es la ristra de trabajos que hay que entregar, aprobar las últimas asignaturas y agotar las menos convocatorias posibles para no tener que pasarme el verano estudiando. Sí, creo que tanta charla MIR me está estresando más y antes de la cuenta. MIR... esa nueva etiqueta aquí, entre tú y yo, hasta ahora desconocida y que prontamente, será tan recurrida.  

11 enero 2013

¿A dónde vas?

       Una de las preguntas metafísicas típicas que casi nadie sabe responder. 
A mi humilde y profana mente, no le preocupan tanto las divagaciones filosóficas a las que puede dar pie, sino más bien la aplicación terrenal de la misma. "¿A dónde vas tú?". Veo algunos amigos vivir sin ton ni son, consiguiendo pequeños logros y sintiéndose cómodos en el conformismo. Luego me veo a mí misma, trepando una escalera interminable de peldaños que me parecen infinitos; y con peldaños muy altos. Por qué no puedo ser yo más conformista; por qué no pueden ellos tener más perspectivas. Me ahorraría mucho esfuerzo, aunque ahora lo pienso y creo que sería un derroche. Todos tenemos mucho potencial, mucho que dar a los demás y aún más por alcanzar. Como me dijo una vez alguien que considero mi casi mentor, hay que hacer "inversiones transportables". A mí eso me sonó a coches caros; pero él era más viejo y más listo que yo. Sabía que, lo que mayor peso tiene, más te estorba en el camino. Sin embargo hay bienes más ligeros, más preciados y más importantes. Como conseguir hacer aquello que te gusta, ser feliz al alcanzarlo y poder transmitir entre tú y yo sólo lo mejor de tí mismo a los demás. Entonces, ¿por qué tanta lucha? Supongo que, de momento, por el gustirrinín de saber que vas tras algo grande, que lo vale.
¡Gracias A.V.!

08 enero 2013

L'arte

Recientemente, estando en medio de una conversación sobre tópico artístico, me percaté de una gran verdad. Hay situaciones en las que no nos preocupamos por saber qué buscamos aunque intuitivamente, algo nos lleva hacia ello. Es como una fuerza superior. Un gusto exquisito o una selección de lo que nos gusta y lo que no, de entre un montón de cosas. En mi caso sin cuestionarme por qué, he desarrollado afinidad por el cine que suena a música, los musicales, el ballet o la música clásica. El qué busco, no me lo había planteado hasta ahora. Si me hubieses preguntado hace una semana te hubiese dicho que entretenimiento, canciones pegadizas, distracción, diversión. Pero contándole a esta persona acerca de lo que podía esperar de una obra musical que yo había visto, me sorprendió con un franco "porque al final, lo que uno espera ver es arte". Ganas de ARTE. Esa era la verdad. Que enmascarado bajo una selecta criba de lo que me gusta, se encuentra lo que realmente me apasiona y que no es otra cosa sino el arte. El arte congelado o en movimiento, que dura un segundo y persiste por años, que canta, baila, te enamora y te desgarra, con un sinfín de sentimientos universalmente compartidos porque entre tú y yo, "Si nos pinchan, ¿acaso no sangramos? Si nos hacen cosquillas, ¿acaso no reímos? Si nos envenenan, ¿acaso no morimos? Y si nos agravian, ¿no debemos vengarnos? Si nos parecemos en todo lo demás, nos pareceremos también en eso". El arte es sólo la expresión de lo que tenemos dentro; al aire, sin límites. Ser testigo de una muestra del mismo es creer posible que nuestras ideas gocen de la misma libertad. Y conseguir eso no tiene precio.  
Una pequeña muestra, ¡haz clic en la imagen! :)

01 enero 2013

Mi prolegómeno

Parece que siempre digo lo mismo. Pero de nuevo, no voy a perder ni un minuto más hablando de este enriscado 2012 que ya nos abandona y que no me ha dejado más que obstáculos y problem... Bueno -siendo justa, no todo lo que me llevaré de recuerdo suyo ha sido malo. Es por el placer de quejarme. De hecho, si hubiera que hacer un balance, sería en positivo. Para mí, el 2012 acaba igual que empezara hace 365 días...
 

Igual que todo 31 de Diciembre desde hace 5 años, en el que me paso la mañana sin apartar la nariz de mis apuntes correspondientes; de Patología Digestiva el año pasado y Patología Digestiva Pediátrica éste. Luego, a mediodía un salto fugaz al centro comercial para supraabastecimiento alimentario (:D) y regocijo de los últimos antojos antes de partir el año. Por la noche me gusta pasarlo en familia, con una pereza que me agarra de los tobillos cada vez que pretendo acercarme a la puerta para salir. Será que por pasar tantos días estudiando, me gusta aprovechar estos escasos momentos de abrazo familiar aunque ello implique pasar la noche derrochando tiempo con bengalas, brindis en plural, o interminables llamadas telefónicas.  

Sin duda estas fiestas me he percatado de que la mejor aportación culinaria que ha tenido el 2012 y en especial, Santiago de Compostela, ha sido la introducción a mi paladar del aprecio por una copa de vino o unas buenas cervezas. ¡Chín-chín! También ha sido un año de grandes ideas -brillantes, y planes que, con las mismas que se planificaron, se llevaron a cabo con éxito. Pude presumir de aprobados en Junio, de maletas en verano y de amigos reunidos por mi cumpleaños. Si tengo que quedarme con algo, será con la certeza de que el 2012 vino para hacerme creer otra vez, en todos los sentidos de la palabra. En uno de esos sentidos me encontré con el Amor, y con un empujón vi cómo convirtió a un amigo en mi pareja. Aunque no todo ha sido bueno, también vino para quitarme mucho y no hay día que pase sin que recuerde lo que se quedó por el camino, como las personas cuyos caminos les llevan lejos de mi lado o las palabras de perdón que tantas veces no pronuncié. La estrella de la fortuna no me ha reportado ni una mísera suma de dinero aunque eso no quita que ahora mismo me sienta una de las personas más ricas. Disfrutar de las artes como la música, el cine y el cine musical o los musicales de cine, han hecho del año algo para recordar. Si no has visto "La Bella y la Bestia" en directo, te recomiendo que busques la ilusión que guardas dentro y dejes que su llama vuelva a brillar. Es pura magia.  


Mucho queda por mencionar, pero no quería centrarme en el capítulo que acabamos de cerrar sino en lo que el 2013 nos presenta. Qué trae entonces, este Año Nuevo para mí. Pues en cientos de palabras: cientos de promesas. De amistad, de amor, de exámenes aprobados, de viajes, de proyectos, de fiestas, de cine, de excursiones, de palabras y más palabras entre tú y yode reencuentros, de risas, de regalos, de fotos antiguas y nuevos recuerdos... Nunca había estado una Nochevieja tan cargada de ellas. Buen feeling y mi ilusión puesta en cumplir mis expectativas. Lo demás que quiera llegar por sorpresa, será valor añadido para un año que por ahora, pinta bien. Sé que "no le puedes decir al sol, más sol; ni a la lluvia, menos lluvia" pero con la fuerza que hay en mí, sea ésta poca o mucha, encontraré la manera de hallar el equilibrio y seguir guiando mis pasos por el buen camino -que no es otro que el mío propio, ya sea a velocidad crucero, a marchas forzadas o de puntillas.  

A todos, mis mejores deseos para 2013
  ¡¡Feliz Año Nuevo!!

30 diciembre 2012

Reajustando planes

        Yo quería ser cirujana
Tenía madera. Me gustaban las manualidades y se me daba bien el punto de cruz. Era fan de Anatomía de Grey. Tener una excusa para ir todo el día en pijama me parecía un sueño. Pero estando en Medicina me hice (literalmente) añicos la espalda estudiando como una corcovada hasta que se me quebraron los codos y me salió lumbalgia. He desarrollado un temblor en las manos como un tic nervioso que no me deja maniobrar con tanta precisión como antes. Además, me he convertido en una cegata que no enfoca más allá de los 4 metros. Si ya tengo estos achaques antes del MIR, no quiero pensar cómo acabaré después ni de cómo podría resistir esas horas de quirófano. Creo que debería replantearme seriamente esta situación. Sí, lo he decidido. No voy a seguir más Anatomía de Grey. 
No pensarías que iba a descartar la Cirugía por un reúma de nada, ¿no? Además, entre tú y yo, la serie se ha vuelto malísima, ¿no te parece? 

15 octubre 2012

Metas imposibles

No es que sea crítica con aquellos que desean lo más difícil aunque este post no está excento de juicio. Acepto que me digas que soy la primera en soñar el infinito y encima, perseguirlo. Creo con pasión en despropósitos de risa que forman los peldaños de mi camino. Así mi Vida es lo que es, un torbellino caótico de querer y no querer. Pero para entenderme a mí, ya estoy yo. Lo que me destroza de verdad es conocer buenas personas que fijan su meta mucho más lejos, allá por el oscuro terreno de la improbablidad. No porque ellos no sean merecedores ni tengan las aptitudes que se requieran para lograrlo, sino porque en juegos de dos hay que contar con al menos dos variables independientes y, si la otra persona no es el medio, poco veo posible que llegues al objetivo. Llegados a este punto, lo único que se me ocurre decir es: "lo siento, chico".   

11 octubre 2012

"Pasaste por mi vida en un suspiro. Te cruzaste con mi escepticismo y tropezaste con mi indiferencia. Casi me hiciste creer en cuentos de princesas y bajaste para mí la luna de abril, la más plena, la más bella. Quiso el destino que conociera el sabor del placer de tu boca, para mi eterno recuerdo y mis nostálgicas tardes. Si hubiera sospechado... te hubiera cazado al vuelo en aquel segundo eterno que fuiste mío. Pero no iba a ser yo tan inteligente ni tan oportuna. Errar es humano y perdonar, divino. Por eso confieso que me equivoqué al dejar que te fueras pero no te perdono que lo hicieras. Me dirás, la vida no es justa, y no te lo negaré. Maldito; porque llegaste de improviso y no me diste tiempo a reaccionar. Dejaste en mí tus caricias y en la casa el olor de tu colonia. No diste tregua a la probabilidad ni quisiste saber si lo nuestro fue cosa de azar. Ahora te busco, intento alcanzarte. Pero tu rumbo es para mí un acertijo. Sueño con tu regreso, tu tacto, y dibujo con mi inocencia tu boceto pensando encontrarte a la vuelta de cualquier esquina algún día. Maldito; te ame un segundo y al siguiente, te habías marchado. Cómo pudiste imaginar que te olvidaría, que mis labios no te desearían. Para tu ignorancia y mi sorpresa te diré, que viví aquel suspiro contigo como si fuera el único, que lo fue, y que nunca lo olvidaré. Incluso se puede amar una estela de vapor si ésta es lo suficientemente buena y la tuya lo fue. Creí que entre tú y yo había sitio para más, mucho más; pero se ve que no conocías el plural y yo nunca fui buena en sintaxis."
Fragmento de mi futuro libro, ¡jajaja!

26 septiembre 2012

En mis sueños

A veces vivimos situaciones que parecen parte de un sueño,
tal vez por el lugar, la persona, el momento o todo ello.
Cuidado aquel que sabe capturar ese instante y guardarlo,
pues el que guarda siempre tiene y el que atesora un recuerdo,
vive persiguiéndolo sin saberlo... en sus sueños.   
Puente de Rande - Vigo

28 julio 2012

Casi despierta

Siempre me pasa...

Los fines de semana casi siempre hago planes por separado entre mis padres y yo. Si ellos salen yo me quedo, y al revés. De modo que, si elijo quedarme, cuando me despierto los sábados o los domingos, aún en fuera de juego y antes de que alcance mi taza de café, mis padres y mis hermanas ya están preparados para marcharse. Entonces se me acercan y me sueltan la retahíla de cosas que tengo que hacer como poner la lavadora, preparar algo para el almuerzo, llamar a alguien... Claro que mi cerebro aún está en fase REM. Para cuando han terminado, el café está casi frío pero he conseguido abrir un ojo. Mi familia no capta la idea de que a algunas personas les cuesta más que a otras despertarse. Mi padre es el primero en levantarse y cuando aún estoy en la cama, ya oigo la música de George Michael sonando en el salón. Cuando enfoco el pasillo, él ya está vestido y preparado para salir. Al llegar al baño, alguna de mis hermanas lo tiene requisado para su sesión de "peina y maquilla" y para cuando me arrastro hasta la cocina mi madre aparece precediendo a una nube de perfume o laca. Así no hay quien viva...   

29 junio 2012

¿Cómo no ser romántica?


Cómo no serlo cuando vives rodeada de románticos e idealistas.
Me considero afortunada. Vivo rodeada de historias de amor; unas buenas, otras de espera, otras no tan buenas. No soy quién para contar aquí la historia de nadie, salvo la mía propia. Y es lo que hago a cada entrada de blog que escribo. Aquí entre tú y yo atesoro con recelo, palabras tiernas con aroma de vainilla. Pero esto no es nada nuevo. Hoy me parece excitante darme cuenta de que vivo rodeada de románticos que han encontrado a su media naranja, hace 25 años o hace 6 meses; que la han encontrado y ahora comparten su amor con sus naranjitos; que la siguen buscando; que siguen yendo a la misma cafetería sólo por estar cerca de ella; que están dispuestos a seguir esperándola lo necesario; que saben que su oportunidad pasó y aún así estar juntos a medias es mejor que no estarlo; que si tienen que comprar un anillo, lo compran; que imaginan cartas de amor y tienen el valor de escribirlas; que recomponen su corazón hecho trizas y éste vuelve a latir; que aún en la madurez se sonrojan al verse hablando con una mujer en un balcón. Mi padre dice que en estos días, la gente usa la palabra Amor muy fácilmente. Yo creo que no se usa lo suficiente. Él dice que es difícil reconocerlo y yo lo veo a mi alrededor constantemente. Es precioso e inspirador. 

Hoy enamórate como yo, del Amor.

19 febrero 2012

La Gambada

Nada tiene que ver con la Lambada. Más bien con meter la gamba
Y lo del color rojo de la imagen... no va mal encaminado.

Resulta que había un chico y, para qué engañarte, me gustaba. De hecho desde que lo conocí hace bastante tiempo, me había llamado la atención y sospechaba que él podía tener cierto interés en mí. Pero por alguna siniestra razón, nunca habíamos conectado en un buen momento. O él tenía una relación con otra persona o yo estaba muy ocupada con los exámenes o la que tenía una relación era yo o el ocupado era él. Con los años se sucedieron todas estas situaciones, todos los caminos llevaban a callejones sin salida y, ya al final, desistí de albergar ninguna esperanza y lo olvidé. Hasta el otro día.

Quizá el aburrimiento, la irremediable soledad o la esencia del oportunismo hicieron que viera en él una respuesta positiva a mi reclamo. En menos de lo que me esperaba me vi atrapada en un carrusel de lo más dulce y excitante pero, al fin y al cabo, en vano. Porque no hay peor maldad por parte del destino que condenarte a terminar en el punto de partida. Como si no hubiera ocurrido nada ni hubieras aprendido nada por el camino. Así me sentí yo cuando, después de semanas de atenciones, caricias, cafés y palabras suaves contemplé como me eliminaban de un juego para un jugador, que encima no era yo. Amarme hubiera sido un error, me vino a decir. Ya... a ver, ¿qué iba a decir si no? Pues, cualquier chorrada como esta. 

Y, ¿recuerdas aquel post-it? Pues no era de él...  

Eso sí. Se las ingenió para, con una jugada magistral, tomar y llevarse consigo el favor de mi confianza y la amistad que yo, en un intento por acercarme a él, le había ofrecido. Creía que podía compartir sus secretos conmigo. Pero no hizo sino equivocarse al creer que podía coger sin dar pues el universo no es sino un equilibrio, al menos el mío, y sin unas proporciones justas entre tú y yo está destinado a no funcionar.


¿Qué me había pasado? ¿Cómo había podido picar tan fácilmente? No lo sé. Lo más fácil sería pensar que fui una tonta y que a los hombres no hay quien los entienda, en un amago de dar una excusa casi convincente. Puede que estas afirmaciones no sean del todo erróneas pero por querer creer que valgo algo más que eso diré que el corazón tenía razones que la razón no entendía

Ahora, con el ánimo hecho pedazos y la decepción bajo el brazo, veo cómo se aleja otro imposible no sin cierta satisfacción por albergar en mi conciencia la tranquilidad de saber que le brindé el beneficio de la oportunidad. Que sucediera o no ya escapa a mi control pues no está en mi poder determinar en qué medida las circunstancias me son favorables o no. Sólo podemos confiar en que la vida nos envíe algún día aquello que anhelamos y que, cuando aparezca, sepamos reconocerlo. 

12 enero 2012

¿Quieres decirme algo, Subconsciente?


La otra noche tuve un sueño perturbador. Pero no era una pesadilla.
Era uno de esos en los que tu subconsciente traiciona tu lógica. 
No es que me sorprenda la inverosimilitud del contenido de mis sueños. Cuanto puedo recordar por la mañana es, en general, apenas un par de fragmentos inconexos pero eso me basta para advertir lo quimérico de mi subconsciente. Algunos sueños se repiten constantemente; como ocurre con el hecho de ir yo conduciendo a un millón de destinos, uno diferente cada vez. Otros, sólo una vez; como cuando... no, espera, eso te lo cuento con otro café un día de estos. 

Lo que quiero decir es que, habitualmente sueño con personas que no conozco (¿las conoceré algún día? parecen buena gente) y es por esto que me extrañó que la pasada noche se colara en mi subconsciente una cara conocida. Y no cualquier cara. 

Para un momento. Trata de imaginar a una persona que conoces, con la que has tenido experiencias y examigos en común, con quien -tras muchas vueltas de la vida- ha resultado que no encajabas del todo, que has llegado a conocer y no te ha gustado nada y que, en contrapartida, ha hecho de tu vida un campo de batalla. Aquel que ha tratado de dejarte sin amigos y del que te planteas poner su foto en una diana. Alguien que te parece tan desagradable que ni saludas al pasar (aún a riesgo de parecer tú la desagradable). Finalmente, aquel que has terminado por repeler como el agua al aceite (una muy densa). En mi vida esa persona se llama J. A.

Pues justamente con él vine a soñar. Y no nos salúdabamos precisamente, sino que ¡éramos un matrimonio! Pero lo peor de todo es que éramos un matrimonio feliz. Tal fue la impresión, que me desperté de golpe. Sé que en estos momentos estarás pensando en volver sobre los principios básicos pero te digo ya que no. Este NO es el caso de "los que se pelean, se desean" y NO estoy pensando en casarme. ¿Hacer las paces? Mm, de momento no me apetece pero parece que mi subconsciente sabe algo que yo desconozco. Quizá la respuesta se encuentre en el próximo sueño aunque entre tú y yo, de momento, sólo tendré los dardos preparados. 

 
Hoy quiero enviar un abrazo especial a mis amigos que estos días se están examinando y andan con más estrés del recomendable ;) Gracias por buscar el momento para pasar por aquí.
¡Mucho Ánimo para ellos! y ¡Feliz Juernes para todos!