07 marzo 2013

Dimensiones paralelas

Ahí pertenece, para mí, el extraño mundo de la Otorrinolaringología
también conocido como otorrino, oto, rino, o también ORL
Este post es resultado de un día de perros. No era muy bueno el concepto que tenía de esta especialidad médica, pero ahora lo es menos. Hoy he tenido 5 horas seguidas de seminarios y clase de esta asignatura. Nada lejos de lo habitual si no fuera porque los profesores que nos los dan son especiales. La una porque no es médico sino algo raro, y al otro, porque no se entiende ni de lo que está hablando. Para que te hagas una idea, el esquema mental entre la ORL y yo, ahora mismo es este...
           Lo que pasa es que la bolita de luz debería ser más pequeña. 

También es que parte de la mañana la pasé sometida a un interrogatorio peor que el de la policía: ¿que es el oído? ¿partes del oído externo? ¿para qué sirve? no saben estudiar, sólo memorizan ¿y el interno? ¿qué partes tiene? ¿qué hacen? ¿con qué nervios? si hubiesen respondido eso en el examen, se los hubiese tenido que tachar ¿qué patologías hay ahí? ¿cómo se estudian? van a ser médicos ¿qué es una audiometría? ¿qué mide? ¿para qué sirve? no han estudiado ¿para qué la usamos? ¿y qué es un diapasón? ¿qué es el Rinne? ¿qué es el Weber? ¿cómo se oye fisiológicamente?  ... ...

           Que sí, aprendemos algo. A la fuerza aprende cualquiera. 

Después tuvimos otro seminario sobre reflujo gastro-esofágico y patología laríngea con un profesor que es lo contrario a la anterior. Si con la primera entrabas en cataclismo, con este la clase es como cuando te enteras de que los reyes magos no existen. Respondamos lo que respondamos, los otorrinos parecen tener unas respuestas alternativas (y correctas) para todo ello. Nada de lo que sepamos está completo y por supuesto, todo lo que nos explican es indudablemente general "lo que un médico de atención primaria necesita saber" y "deberían de saberlo ya". No sé yo... Creo que el servicio de otorrino debe replantearse encarecidamente, cambiar su método de enseñanza. Aparte de eso, aquí una servidora será una médico a la que no le importará mostrar sus limitaciones frente al público-pacientes-clientes y reconocerá que, lo que la Medicina puede llegar a explicar es sólo una mínima parte de las preguntas. A aquellos que crean que puede haber más respuestas, que hablen con los de otorrino. Ellos parecen saber mucho. 

PD: así es la consternación otorrinolaringológica. 
 

06 marzo 2013

Entre dos causas

Es malísimo estar entre dos causas que se te presentan igual de atractivas. Tengo un secreto que me trastorna ¡¡No sé a quién me gusta tratar!! ¿Adultos o niños? Madre mía, que problemón. Una simple pregunta que me lleva en dos sentidos totalmente diferentes, ¿cuál escoger? ¿cómo saber si tengo aptitudes para lo uno o lo otro? En estos momentos es cuando esos tests para conocerte a tí mismo, te pueden ser útiles. Y ni con esas, porque según el último que hice, mi especialidad recomendada era Trauma (¬¬ eso es no conocerme para nada). Me han dicho "pero di, ¿cuál prefieres?". Mi respuesta sigue siendo: "es que no lo sé". Adoro a los niños, pero también me encantan algunas especialidades médicas del adulto. Me cuesta creer que me esté debatiendo entre dos especialidades tan diferentes y aún así tengo mil dudas. ¿A quién querré tratar durante el resto de mi vida? El otro día estaba convencida de que iba a decantarme por los adultos, pero la idea de no tratar niños, ni tener girasoles pintados en la pared, ni el olor a colonia Nenuco en toda la planta, me hizo reconsiderar todos mis esquemas. ¡Ay, Señoooor! Pff, imposible de decir ahora... Claro que tampoco es necesario. Estos días lo que debe preocuparme es la ristra de trabajos que hay que entregar, aprobar las últimas asignaturas y agotar las menos convocatorias posibles para no tener que pasarme el verano estudiando. Sí, creo que tanta charla MIR me está estresando más y antes de la cuenta. MIR... esa nueva etiqueta aquí, entre tú y yo, hasta ahora desconocida y que prontamente, será tan recurrida.  

04 marzo 2013

Jugando a princesas



El otro día estaba MUY aburrida y me dio por ponerme a hacer tests de una página para solteras aburridas. De uno de ellos saqué la siguiente conclusión acerca de mi personalidad. Es bastante acertada simpática.   
"Sra. Cuidadosa y Caprichosa, no te gusta estar sola, pero esa no es razón para acabar liada con alguien que no satisfaga tus expectativas. ¡Y tienes unas cuantas! Sabes cómo tiene que ser el hombre con el que estés pero, sobretodo, tienes claro cómo no debe ser. ¿Slips y camisetas interiores de tirantes? ¿Uñas sucias, dichos machistas y amigos extraños? Te irritas con facilidad y desapareces, así de fácil. En caso de duda eliges huir. Eres consciente de que, de vez en cuando, pasas por alto o desechas a alguna potencial pareja. Pero no por ello piensas renunciar a tus grandes expectativas. Puede haber varias razones para ello: que has tenido malas experiencias, que tienes caprichos de soltera y, si eres sincera, no quieres comprometerte."
¿Puede alguien conocerme mejor sin conocerme? Saben todos que me dedico a buscar esa probabilidad entre 1 millón acaso exista, no lo sé. No hay nada de malo en ser ultraselectiva (como las vagotomías en Digestivo). "Pero Deb, ¿se irá algún día la princesita de cuento?" -me puedes preguntar. La respuesta entre tú y yo es, absolutamente no. 

03 marzo 2013

Pushed

No tienes la sensación a veces de que, hay cosas que, por mucho que las intentemos cambiar, siempre vuelven a ser de la misma manera. No importa lo lejos que vayas para cambiarlas, al final vuelven a ser como eran, como siempre fueron, como tú y yo sabemos que deben ser. Cuando veo que me ocurre algo así, no puedo evitar pensar que estaba determinado. Ya sé que es una tontería pero a veces, dejarse llevar por los impulsos de uno mismo puede formar parte de un plan mayor. 

02 marzo 2013

El disco rayado

Esa idea repetitiva en tu cabeza.
En mi caso es un musical; una sucesión de canciones que danzan a sus anchas por mi ático. Qué decir, cuando algo te llega, te llega. Y en mi caso, esta historia-película-musical me captó desde el primer momento. La vi en el cine al terminar los exámenes de Enero y, sin haber escuchado una canción ni haber leído una crítica, compré mi entrada concienciada de los 152 min que me esperaban: música, drama y revolucionarios. Venía avalada por un Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Amanda Seyfried, Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen, al menos que yo conociera. Descubrir más tarde que gozaba no sólo de grandes estrellas, sino de un elenco increíble que daba forma a esta producción sólo pudo elevar la opinión que ya se gestaba en mi coco, sobre la misma. Buscando -ansiosa, estos días en una página sobre cine acerca de su puesta a la venta di con las críticas del populacho del gremio cinematográfico. Las primeras que aparecían son las siguientes: 
"Como fiel adaptación de un musical tan querido, 'Les Miserables' dejará muy satisfecha a su legión de fans. (...) La miseria y la agitación de la Francia de principios del siglo XIX se transmiten con una viveza de la que Victor Hugo estaría orgulloso." Justin Chang - Variety
"Tal y como demuestra el longevo éxito de la obra, habrá mucha gente emocionalmente susceptible que está preparada para tragarse esta cosa, pero ello no significa que sea buena." Todd McCarthy - The Hollywood Reporter
"Además de ser una fiesta para los ojos y los oídos, 'Les Misérables' rezuma humor, desamor, una emocionante acción y un encantador romance. (...) es perfectamente maravillosa. Puntuación: *** (sobre 4)" Peter Travers - Rolling Stone
Vamos, que para gustos, colores y en definitiva un 7'5 sobre 10. El cine musical no es para todos, pero entre esos acordes y yo, hubo pasión, emoción, esperanza, perdón y libertad. Todos los ingredientes para que una historia vaya directa al estrellato y me capte como fan forever and ever. Yo me quedo con Los Miserables. Si no la has visto, te lo recomiendo. Abstenerse si no te gustan los musicales.