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19 diciembre 2019

José Luis

El hermano de en medio, el semáforo en ámbar.

Quiso hacer algo bien en la vida, con lo que pudiera destacar, y cuando su único hijo se casó le compró la casa, como él mismo alardeaba. No es que se la hubiera pagado íntegra pero tenía una pequeña fortuna ahorrada, unos 90.000 €, que le regaló a su hijo para ayudar a resolverle la vida. Casi nada, la mitad del valor de la casa. 

José Luis también tenía dos hijas más pequeñas que, cuando se casaron, esperaron lo propio. Él ya no tenía más ahorros pero supo estar a la altura gastando sin mucho reparo en unos fantásticos vestidos de novia, unos jugosos banquetes y sendos viajes de novios a sitios tropicales. Todavía tenía algunas botellas de champán guardadas. Suerte que se casaron con años de diferencia y eso le dio tiempo a recuperarse económicamente.   

Cuando José Luis vino a la consulta la semana pasada no pudo aguantar más y se echó a llorar.

Lleva más de 15 años separado y sus hijos se han distanciado de él, cada vez más. Volvió a encontrar pareja, pero ella es algo más joven y no entiende sus sentimientos. No es alguien con quien le sea fácil abrirse porque, en el fondo, lo que ha vivido con ella ha sido divertido pero a las malas... prefería estar solo. Y así era como se sentía: enteramente solo, mientras lloraba amargamente en mi consulta pensando en el pasado que compartió con esas personas que ya no quisieron acompañarle más.

Su hijo, al que le resolvió la vida, le dio largas la semana pasada cuando le pidió verse porque no quería gastar mucho dinero pero José Luis intuye que no es sincero porque sabe que se ha comprado un coche nuevo hace poco. Sus hijas están ocupadas con los trabajos con los que pagan sus respectivas hipotecas. Todos parecen estar ocupados por Navidad y él soñando desde mi consulta, en pleno día, con ese ridículo momento en que dejó que el dinero llenara el espacio donde iba el amor. ✫

28 octubre 2019

De vivos y muertos

Algunos no se olvidan de acudir al cementerio estos días.
Temo las fechas en las que empieza a soplar el viento arrasando a su paso con las últimas notas del verano. Las tardes ya no son tan largas y todos desean volver pronto a sus casas. Es tiempo también de aniversarios y, pronto, de acudir al cementerio. En el Día de Todos los Santos. Oh, sí. Muchos pacientes lo siguen haciendo. Más allá de sus creencias. Más allá del tiempo. El duelo no acaba nunca: parece que siempre hay algo más que pudimos decir, algún conflicto sin resolver, un adiós no dado...

También es el calendario el responsable de esta nube de desánimo que se posa entre tú y yo. Al volver temprano a casa hacemos un viaje mucho más interno: abrazamos las ausencias y la oscuridad de las noches. Es inevitable que, a medida que se acerca el final del año, cada uno vaya poniendo en la balanza las sensaciones de estos meses atrás. ¿Hemos cumplido objetivos? ¿Nos ha ido bien? ¿Estamos donde queremos? ¿Nuestra pareja nos quiere? A algunos tanto insight les ayuda a cerrar otro capítulo. A otros, sólo les sirve para no pegar ojo. 

Y así los años pasan. Total, sólo son un puñado de semanas desarregladas que no saben ni cómo encajar. Si no, no habría años bisiestos. Lo mejor es recordar: que no estamos solos, que los que fueron nunca dejan de ser, que el amor empieza desde dentro y que no solo se recibe sino que se reparte.

Esta semana, si vas al cementerio, recuerda que el vivo eres tú

28 agosto 2019

Circuito por las Repúblicas Bálticas y Helsinki: por dónde empiezo

En primer lugar hay que saber cómo se llega hasta allí.

Desde Canarias no hay conexión directa, así que elegimos volar vía Madrid a Vilna (Ryanair), con noche de descanso y bocata de calamares de por medio. También regresamos por el mismo sitio: íbamos con tiempo y nuestra idea era realizar un circuito cerrado, no sólo recorrer en una dirección. 

Vilna es la gran joya desconocida. Las otras capitales bálticas: Riga y Tallín, así como Helsinki, son atractivas para visitar con un crucero pero si eres de los que les gusta caminer, conocer y recorrer en coche a tu aire, como a nosotros, te recomiendo que busques circuitos "fly & drive". Básicamente quiere decir que tú te buscas la vida para llegar hasta allí y luego la agencia se encarga de localizarte coche y hoteles (con desayuno normalmente). 

Yo busqué en varias webs en español pero estaba claro que se trata de un destino poco frecuentado por ahora desde nuestro país así que no había muchas opciones donde elegir y decidí liarme a buscar. Encontré 123Baltic.travel, que me atendió de manera rápida y muy eficaz. Mi contacto se llamaba Egidijus y respondió absolutamente a todas nuestras preguntas y sugerencias. Nos recibió al inicio del viaje y quedamos con él cuando nos encontramos a la vuelta para intercambiar experiencias. ¡Fue muy divertido! El circuito lo elegí yo según las sugerencias de internet sobre los sitios más destacados y la completísima guía de Lonely Planet que tenía en mi poder.

En definitiva, esto vino a ser más o menos la idea y creo que dimos en el clavo...


Información práctica
  • No hay problema ninguno para comunicarse en inglés. 
  • La moneda es el Euro. Nivel de gastos (comida o gasolina): más bien bajo.
  • Los enchufes: los habituales europeos. 
  • Se circula por la derecha y las carreteras están en muy buen estado.
  • No hace falta pasaporte ni visado (excepto si vas a cruzar a Rusia o Bielorrusia).
  • En Junio no vimos ni una hora de noche, era de día eternamente.
  • ¿Costa o bosque? Los dos, aunque sin duda en verano se está mejor en la playa.
  • Tienen fantásticos parques urbanos.
  • Son países prácticamente llanos y no hay nada de desnivel.
  • El carácter de sus gentes es amable y abierto.
En definitiva, ¡un chollo de viaje entre tú y yo!

05 julio 2019

Comunicando

Fiel a mí misma, tomé la decisión de no elegir contrato al terminar la residencia y cogerme un mes sabático. Lo necesitaba. Totalmente. Si has pasado por el 4º (o último) año de residencia, sabes lo que digo. Si estás por pasarlo, suerte grumete. Digamos que mi última prescripción de residente fue darme un reposo no remunerado pero muy satisfactorio. 
En este mes hice todo lo que tenía pendiente (sí, con un mes fue suficiente). Volví a Tenerife para pasar unos días con mi familia y era tanto lo que tenía que contar que se me quedaba la boca seca. Arreglé toda clase de burocracia aburrida y absurda. A ratos, me sentaba por ahí en cualquier lugar a meditar sobre qué tipo de trabajo quería hacer de ahora en adelante... dónde... consulta o guardias... Muchas incógnitas. En esa época el blog entre tú y yo estaba que echaba humo de tanto teclear, esa parte me encantó. Siempre me gusta saber que hablo con alguien a través de esta ventanita. 

¡Ah! También me fui de viaje con mi novio, ¡el mega-viaje! como lo llaman nuestros amigos. Esta parte también me gustó: nosotros dos en un coche descubriendo. Sin horarios, sin despertador, sin reglas. Sólo disfrutar. Cada día se vivía como una nueva etapa y nunca sabíamos a dónde nos podrían llevar esos días larguísimooooooos de verano en las Repúblicas Bálticas. Esta es la explicación del silencio de estas últimas dos semanas aunque para mí, han sido pura melodía. 

Klaipeda, Lituania

05 junio 2019

Lugares perdidos

Hay lugares entre tú y yo que parecen hechos para pasar algunos días perdidos.
O simplemente para los que se encuentren perdidos. 
Arrieta, Lanzarote

31 mayo 2019

Conmigo en Londres: 5 lugares poco conocidos

En otra vida podría haberme ganado el pan siendo guía turística. Si hay algo que se me da bien es orientarme con los mapas y, con diferencia, la ciudad que mejor conozco es Londres. 
Es que las calles de Londres las llevo grabadas en mi cabeza, siempre. Una vocecilla suena dentro de mí diciendo "Mind the gap" todo el tiempo. Cada vez que llueve para mí no huele a lluvia, sino que huele a Londres. Me ha parecido interesante, ahora que es verano y la gente empieza a viajar, compartir entre tú y yo 5 lugares poco conocidos de Londres. Y por qué 5 lugares: porque he estado ya 5 veces. Y nunca defrauda y nunca deja de sorprenderme ni de enamorarme.

1) One New Change. Puede que ya no sea tan novedoso pero me sigue sabiendo mal que los turistas paguen la carísima entrada a St. Paul's Cathedral para disfrutar las vistas de la City. Esa visita también está bien pero lleva más tiempo y no permite apreciar la belleza del propio edificio. Si lo que deseas es hacer fotos del skyline sin perder varias horas en ello te viene mucho mejor dar con el One New Change. Se trata de un pequeño centro comercial, bien camuflado frente a la catedral, con algunos restaurantes y cafeterías (incluido un Mark&Spencer bien surtido), tiendas de moda y estupendos baños de libre acceso. Tiene una terraza abierta en el piso superior disponible desde las 6 am hasta la medianoche todos los días. Lo mejor: es gratis. Hasta donde yo sé, sólo se accede a través de un ascensor de cristal que tiene una panorámica preciosa de la catedral.



2) Tate Modern Blavatnik Building Viewing Level. La impactante galería de arte moderno Tate Modern ha estrenado recientemente una nueva terraza en el piso 10 de su edificio anexo desde donde puedes obtener una visión 360º de una buena parte de la City. También es gratis. Se accede por la fachada trasera de la galería, cuenta con varios ascensores (ojo, no todos suben al último piso) y escaleras por si te animas. También tiene su correspondiente cafetería, restaurante y tienda de recuerdos.




3) y 4) Queen's House y National Maritime Museum en Greenwich. No lo sabía pero este precioso edificio blanco y con columnas en el corazón del Parque de Greenwich se construyó originalmente como casa para el uso de varias reinas en 1616 y alberga en su interior el Museo Nacional Marítimo. Ambos edificios pueden visitarse de manera gratuita. Para mí son el mejor plan para el domingo. Queen's House es pequeña, se visita en menos de 1 hora y tiene un laberinto de salas que te hacen viajar en el tiempo y desde cuyas ventanas se puede admirar el parque. El Museo Marítimo por su parte no tiene nada que envidiar a otros museos más populares de la ciudad, sus colecciones de detalles marineros y objetos náuticos son casi infinitas y su mayor tesoro son las pertenencias de Lord Nelson en la última planta de arriba.




5) Canary Wharf. A mí me hace especial gracia porque soy de Canarias y, sin tener nada que ver con el origen del nombre, es mi sitio favorito de toda la ciudad. Se trata de un pequeño distrito al este (zona 2/3) que ha llegado a ser un gran centro de negocios, a un paso del London City Airport y del O2 arena, que se encuentra de camino a Greenwich. Cuenta con una de las estaciones de metro más grandes e increíbles de Londres, una galería comercial subterránea envidiable llena de pasadizos que te llevan de un edificio a otro con tiendas, un Waitrose tremendo y cafeterías de todo tipo. Todo ello en medio de los mismísimos Docklands: una zona salpicada de puentes, algunos de ellos móviles, sobre pequeños canales por donde aún circulan embarcaciones de vela. ¿Tú lo entiendes? Se llega en metro (Canary Wharf, Jubilee Line) o con la vistosa línea de los Docklands, desde Bank o Tower Hill, con vagones automáticos y sin conductor (Heron Quay, Canary Wharf o South Quay, DLR).






Espero que te sea útil. Úsalo bien ;) 
¡Feliz fin de semana!

25 marzo 2017

NUEVO BLOG

¡Hola!

A los que tropiecen en este blog me gustaría informarles de que no va a haber más contenido nuevo en esta dirección web. Pueden leer hacia abajo todo lo que en su día se publicó aunque ya mucho de ello prescribió. A partir de ahora podrán encontrarme a mí y a mis ideas en un nuevo sitio, también llamado "Entre tú y yo": entredebpitayyo.blogspot.com.es

Hasta pronto


10 enero 2016

A propósitos

Desde la izqda. mis hermanas V., E. y yo. 

¡¡Feliz año nuevo 2016!! 

Espero que las fiestas que acaban de pasar no te hayan dejado secuelas, aunque todos tenemos alguna deudilla, algún kilo y algunas caries de más. Con todo, seguro que ya te has puesto manos a la obra para subsanarlo. Yo por mi parte ya he cumplido con mi visita al dentista, tengo mis asuntos financieros en orden y lo de los kilos... estoy trabajando en ello. Pronto. Ya encontraré el hueco. Prometido.
Hoy, primer fin de semana sin guardia del 2016, he podido aprovechar para descansar y meditar acerca de los propósitos del año nuevo. 
Ya sé que esto se lo debería plantear uno antes de Año Nuevo pero ese día estaba de guardia y no tenía cabeza para objetivos; de hecho no tenía cabeza para nada. Tenía varios pacientes vomitando al mismo tiempo y poniéndome el pasillo perdido. Luego vinieron muchos casos que pasaron directamente de mis manos al psiquiatra. Mi compañera tenía razón: "la gente en Navidad se pone triste porque está sola y viene a Urgencias porque sabe que aquí siempre hay alguien que lo aguanta".  Yo por una parte lo entiendo: me he pasado las últimas Navidades estudiando, ¿hay algo más deprimente que eso? Estas fiestas han sido geniales, he podido vivirlas como siempre he querido, incluso aunque haya estado trabajando y me tocara la peor guardia de todo el año, la del 1 de enero. No he tenido que estar estudiando 8 horas al día, ni he tenido que madrugar para pillar sitio en la biblioteca, ni he tenido que tomar infusiones de tila y valeriana los días previos a ningún examen. 
Buf, eso ha sido una importante mejora. Pero vamos a hablar de propósitos que hay entre tú y yo, de los reales y los inventados. 
Por ejemplo, es una invención que me vaya a apuntar a un gimnasio; nunca me han gustado y ni qué decir del traumático paso por los vestuarios donde la gente entabla conversaciones sin ropa. Real, real es el propósito de mejorar lo que como. Eso es fácil, se trata de identificar todas las porquerías de las que me alimento y no comprarlas. O cambiarlas por fruta. O no comer y beber agua.

Otro invento es el de no fundirme las tarjetas comprando ropa que no necesito. En el fondo sé que es bastante complicado de llevar a cabo y por eso termino buscando toda clase de excusas, que resultan ser muy buenas, como la de que la ropa que no uso y está nuevita se la voy dando a mis hermanas. Totalmente cierto. Ellas encantadas y yo haciendo hueco en el ropero. Tampoco es tanto lo que compro, el problema es que parto de un ropero muy pequeño... ... ...

Ahora que tengo tiempo libre, sé lo que es y lo disfruto, me doy cuenta de que podría hacer algo productivo para mí durante esas horas como: apuntarme a clases de algún nuevo idioma, estudiar protocolos, aprender a hacer manualidades o bricolaje que tanto me gusta. El propósito está ahí, en algún punto inconcreto de la nebulosa de purpurina rosa de mi mente. Pero forzar la máquina para ser creativo nunca da buenos resultados, de hecho casi nunca los da. Así que lo más probable es que pase de las clases y me dedique a disfrutar mi tiempo libre estando así, libre, que no es lo mismo que sola.

Un objetivo que sí voy a cumplir es el de viajar. Y viajar a un lugar lejano y exótico, si es posible. Porque viajando te conoces, conoces a la persona con la que viajas, te diviertes, aprendes, desconectas, duermes mejor y en cualquier parte, practicas otros idiomas (incluido el de señas, si es necesario), ves paisajes fuera de lo común y añades recuerdos al álbum de tu vida que es, en definitiva, lo que cuenta.

Como buena escritora, no me podía faltar el propósito de escribir más, de sentarme y redactar las ideas que ocupan mi cabeza, que a menudo son tan enrevesadas que no sé ni por dónde empezar. Lo importante es que se gasten tinta y palabras. 

Para los interesados, este año no pienso casarme, no pienso embarazarme ni adquirir otro tipo de mascota.

¿Y tú qué me cuentas? 
¿Ya empezaste con tu lista de propósitos?
¡Feliz Domingo!

18 junio 2015

Guardiana del norte

Esta semana he tenido la guardia de centro de salud en Sta. María de Guía

Echándole unas cifras para que te hagas una idea: Guía está a sólo 30 min. por la GC-2 (en dirección norte) de mi domicilio en Las Palmas de Gran Canaria, pero como se entra después de la jornada de trabajo, he tenido que cubrir unos 58 kms desde mi centro de salud habitual. Vamos, si lo ves en un mapa sería equivalente a bordear la isla de Gran Canaria de punta a punta. Podría haberla cruzado si no estuviera en medio el Roque Nublo. En el gps dice que se tarda 50 min. pero hay que contar con que la GC-2 tiene tramos de carretera que cruzan pueblos y por los que se debe circular a 50 kms/h. Hay vecinos que cuando abren la puerta de sus casas te pueden saludar con la mano al pasar. La media de edad de los pacientes que atendimos en Guía eran los 25 años, mientras que el cupo de mi tutora rondará los 65 años. El viento en el norte no sopla con tanta fuerza. La diferencia de temperatura en Guía es unos 5ºC menos que en Las Palmas y 8-10ºC menos que en mi centro de salud. Yo llegué con mi bronceado sureño y la gente iba con rebeca por la calle. Aunque a las gentes de Guía el fresco nocturno no les impide ir de visita a Urgencias, aunque estén las luces apagadas y sepan que estamos durmiendo. 
NOTA: amigos que van a hacer guardias de centro de salud próximamente, aunque se cierre la puerta y se apaguen las luces, los dolores torácicos llaman al timbre a eso de las 2 de la mañana. 
Vale, de acuerdo, no pienso quejarme por tener una guardia estupenda. No diré cuantas horas dormí por si las moscas, no quiero que nadie me envidie más aún. Y hablando de dormir, me gustaría contar una cosa muy curiosa entre tú y yo. Los centros de salud no son como el hospital, que tienen cama y comida. Allí tienes que llevártelos. Así que tuve que ir bien preparada con mi cena y mi atrezo (sábanas, almohada y mantita de viaje, cepillo de dientes y pasta, antiojeras y el programa EVA en la tablet). Al principio cuando lo piensas, suena un poco extraño pero cuando ves que el resto de tu equipo de guardia llega igualmente cargado con los sacos de dormir y la tortilla de papas, te acuerdas de que a ti siempre te gustó pasar la noche fuera. 

Esta tarde dale al play

Es increíble lo que puede ocurrir al escuchar la música de Enya y dejar volar la imaginación entre tú y yo...

22 marzo 2015

En sueños

Al final en la historia de Claudia sólo hubo dos hombres que marcaron un antes y un durante. Lo que vino después de cada uno de ellos fue sólo la vida. 
Fotografía: http://weddingsparrow.co.uk/
Anoche, caminando descalza por la Toscana de sus sueños, volvió a verlos. Ella permanecía bajo el sol, radiante. Deambulaba campo a través, lejos del sendero, hasta que alcanzó a ver unas figuras en la distancia. A medida que se aproximaba estaba más segura de que eran ellos. Allí estaban, como un día hicieran, ajenos a su amor. Sus actos les habían dispensado del mismo hacía tiempo. Al uno por pensar que era demasiado poco y al otro, por creer que no era suficiente. Malditos. Les había entregado su alma y ellos pensaron que podían enjaularla. No sabían la medida de su valor. Al llegar a su lado, Claudia quiere pararse, decir algo, sentir algo. Pero el sol brilla con más intensidad si cabe y no se detiene. A veces las mejores palabras son las que no tienen que expresarse en voz alta para ser compartidas entre tú y yo. Así que avanza, llega a una senda cuyo rumbo se pierde entre las ondulantes colinas verdes y así hace con ella. No sabe dónde la puede llevar pero, por una vez, eso le parece lo más oportuno. Al poco, Claudia se evapora en la niebla de sus sueños.


01 junio 2014

¡Hasta pronto!

Con el tiempo, me resulta cada vez más complicado despegarme del blog. En momentos en que he estado sin escribir entre tú y yo se me han ocurrido mil historias que luego, quedaron en nada. No quiero que, mientras preparo el MIR, me pase eso. No te asustes, esto no es una despedida. Al contrario, quiero presentarte mi nueva casa. Por supuesto, de alquiler. Está en Madrid, en un barrio tranquilo, muy cerca de la sede de mi academia. 
Aquí puedes seguir encontrándome. Para leerme o contarme lo que quieras. Nada va a cambiar, salvo mi nueva ubicación. ¿Qué esperar? Mis peripecias con el MIR y mi aventura en la ciudad. Espero que disfrutes con este pedacito de mí que dejo bajo estas palabras, en este sitio maravilloso que tanto trabajo y tiempo me ha llevado construir. Volveré. Ojalá te entre el gusanillo y quieras más. Tendrás que venir hasta mi nueva casa "Aquí, en Madrid". 
¡Hablamos pronto amigos!

05 mayo 2014

London

Yo a la dcha fotografiando St. Paul's
Mi hermana V. ha estado esta semana en Londres con sus compañeros, de viaje de fin de curso. Tenía muchas ganas de ir porque era la última de la familia en visitar ese país y esa ciudad. Todos le habíamos contado nuestras experiencias: las buenas, las estupendas, las maravillosas. Y claro, ella estaba deseando ir. 

Ahora mismo debe estar mareándose en alguna atracción de vértigo del parque de atracciones. Al parecer lo que menos le gusta es la comida (normal, los ingleses comen cada cosa...). Está indignada porque el grupo va armando escándalo por donde pasa. En casa ya le advertimos que los españoles en Inglaterra somos una feria andante. Dice que ha visto llover poco. ¿Qué le vamos a hacer? Yo vi llover durante horas en Agosto y ella ha cogido un tiempo espectacular en Mayo. También cuenta que ha gastado mucho en regalos pero que no ha practicado tanto inglés como le hubiese gustado. Me acuerdo perfectamente de esa sensación, la de gastar dinero rápidamente. Aquello era un no parar, en cada tienda tenía mil motivos para acercarme a mirar y al final, muchas veces terminaba por comprar. ¿Quién sabía cuándo podría volver?
Luego siempre volvía... 
Londres tiene lugares que te enamoran y te enganchan. Todas las veces que he estado en Inglatera he descubierto que las cosas entre y yo se pueden hacer de otra manera, y mejor (menos la comida). Es un país precioso con muchas historias para el viajero que como yo, va buscando algo especial. Siempre hay algún rincón mágico: puede ser una librería de segunda mano en Notting Hill, un puesto de especias en Covent Garden, los cisnes del Hyde Park, las ardillas que vienen a por tu comida, los policías que te saludan por la calle, los pubs del Soho, el barrio chino, los barcos que van por el río, las campanadas del Big Ben, las infinitas rutas subterráneas del metro, la gente que conoces, los callejones que pasan desapercibidos, los edificios modernos al lado de iglesias antiguas, los puestos de fruta en plena calle... 

En el punto más alto de St. Paul's    

12 abril 2014

Semana Santa


- Oye Deb, ¿y qué vas a hacer en Semana Santa? ¿te vas a algún lado de viaje?
- Pues no, sólo voy a estudiar... 
- Ah... bueno, pero ¿no tienes planes para salir de fiesta?
- Pues... no (si tiene dudas, retorne a la respuesta 1). No sé si te has dado cuenta pero últimamente no tengo mucha vida... 

Así es amigos, han venido cuatro nubes y han tapado el sol entre tú y yo. Aún queda un último empujón para terminar: después de la Semana Santa hay que cumplir con unos objetivos importantes, véase Proyecto de Fin de Grado, examen de M. Interna, caso clínico y examen de Pediatría, para empezar. Si eres de los que está de vacaciones, de viaje recorriendo capitales europeas, durmiendo en tu casa o de compras gastando más de lo que te puedes permitir, ¡disfrútalo! pero no me lo cuentes, gracias
¡Felices Vacaciones!

02 abril 2014

El ciclo de congelación de los garbanzos

Desde un principio me planteé hacer la segunda parte de mi preparación para el MIR fuera de casa. Es decir, que al acabar el sexto curso este Julio me mudaré a una de las sedes de la academia Amir, hasta Febrero del año próximo. Razón principal: pues que en las Islas Canarias no hay ninguna sede para hacer al menos una parte de la preparación MIR presencial. Razón secundaria: porque en mi casa no hay quien estudie. Total, que mi madre se ha puesto las pilas y ha empezado a darme clases de cocina vital básica (pelar papas) y próximamente, cocina vital avanzada (freír papas). Esto se basa en que yo pongo mi poker-face y la dejo que hable, igual que cuando veo las e-clases de Amir. Confío en que algo retendrá mi cerebro (confío demasiado en él, ahora que lo pienso). Lo mejor es que, cuando cierro los ojos por la noche e intento dormir, todo vuelve... pasan ante mí los pacientes con manchas extrañas y posiblemente contagiosas que toqué ese día, las vídeo-clases de 5 horas, el esquema de las vasculitis, el TNM del cáncer de pulmón, el algoritmo de la insuficiencia respiratoria y mi madre contándome qué hacer con los garbanzos cuando están congelados y quieres ponerlos en la sopa. Entre tú y yo sabemos muy bien que, cuando no sepa qué hacer con las papas, la llamaré para que me lo cuente todo otra vez. 

30 marzo 2014

Historia de un día cualquiera

 
"El tiempo pone cada cosa en su sitio y a cada persona, donde le place. En mi caso, la colocó a ella en mi escenario. Viajaba junto a la ventanilla, como siempre. Sin acompañante ni equipaje de mano, vistiendo aquella vieja gabardina a juego con un rostro demasiado estropeado para ser tan joven. El tren cumplía con su horario y ella con el voto de silencio pactado por unos labios sellados. No se distraía demasiado por quién subía o bajaba en cada parada. Tampoco recuerdo que se dedicara a la lectura durante su trayecto. Si alguna vez le molestaron las voces provenientes de animados conversadores, nunca lo demostró. Sólo contemplaba el paisaje -cambiante, ante sus ojos. Todas las semanas el mismo, visto como si fuera la primera vez, con ese brillo en la mirada. Su expresión era tibia y serena. No había días más o menos grises para ella, tenían todos el mismo tono y la misma luz. Era una pasajera cualquiera y a la vez, no cualquiera. No sabía quien era y a la vez, la conocía muy bien. Llevaba con ella -me atrevería a decir, ese aura de misticismo que envuelve a algunas personas y las hace ser... diferente. Como yo. Al menos, hasta llegar a su destino. En ese momento descendía de las nubes para caminar junto al resto de mortales por el andén, rumbo a la salida de la calle. No le perturbaban el gentío que se agolpaba, billetes en mano, junto a la entrada ni otros con más prisa que se cruzaban con su andar. Daba pasos firmes con un contoneo aún más decidido. Ella sabe perfectamente a dónde va. Pero lamentablemente yo no, porque al poco, el tren se vuelve a poner en marcha y nos alejamos. Dejamos atrás su parada y rápidamente se interpone entre ella y yo, la enojosa nebulosa de la distancia. Y así, otra semana."
Un regalo para los amigos que buscan algo especial en lo cotidiano. 

23 agosto 2013

Mientras tanto

Sigo pululando por aquí mismo. 
Estas semanas de atrás he estado de viaje por Gran Canaria, visitando a la familia que tengo por allá. Ahora estoy de vuelta. Mañana me vienen de visita mi abuela y una de mis primas. Bueno, estoy bastante satisfecha con los desplazamientos si bien me han permitido escapar de las altas temperaturas, aunque en parte. Aún seguimos teniendo demasiada humedad para mi gusto. 

Qué decir de las vacaciones salvo que se hacen cortas. El tiempo pasa volando y cada día cuenta. No he ido mucho a la playa, pero más que los veranos anteriores (que estaba de viaje) seguro. He hecho bastantes compras; las suficientes para no querer saber más de tiendas hasta... digamos, Diciembre del próximo año. Estando en Gran Canaria encontré varias tiendas con libros de segunda mano y pude hacerme con una bonita montaña de libros. No es problema, siempre hay hueco para los libros en mi vida y en mis estanterías. El libro estrella de este verano ha sido "El jinete de Bronce", de Paullina Simons. En un par de palabras: Rusia, II Guerra Mundial, amor imposible, helados de crème brûlée, trilogía. Fueron muchas páginas, mucho amor y algunas lágrimas. ¡Te lo recomiendo! También estuve en un parque de atracciones: pisé por primera vez las pistas de la bolera y jugué en ellas, recordé lo que era ganar al futbolín, pegué un par de corchazos con una escopeta en el campo de tiro, me subí al "barco pirata" donde casi abandono este mundo de manera involuntaria y súbita, sin posibilidad de escribir carta de despedida. 

Luego, en medio del viaje, tuve una infección de orina complicada, con un dolor abdominal que me dejó K.O. y me consiguió un viajito al servicio de Urgencias y una semana de antibióticos. Ahora estoy mejor, pero todavía tengo reciente la imagen de estar retorciéndome de dolor en una silla de ruedas de Urgencias. Qué panorama, ¡jajaja! Para colmo al volver a Tenerife, me hice una herida en la planta del pie izquierdo y no puedo caminar normalmente. Estoy deseosa de saber qué me depara Septiembre, ¡por favor, no más antecedentes personales para mi historia clínica, gracias!

Descanso, calor, agua fría, móvil apagado, más descanso, noches en vela pasando calor, películas buenas y malas para ampliar mi catálogo de pelis vistas, helados, un libro tras otro en mi ebook, cañas y tapas... así es el verano que estoy disfrutando. Espero que estés donde estés, puedas decir lo mismo que yo, sin catástrofes médicas a ser posible, entre tú y yo

17 julio 2013

Vacaciones

Qué bien suena... Después de tanto examen y tanto trabajo, ya era hora de descansar. Al principio estaba un poco rara, por disponer de tanto tiempo entre tú y yo. No sabía ni qué hacer. Pero finalmente me rendí y busqué algo con lo que disfrutar: ¡verano! Con las hojas de lunes a domingo completamente vacías en mi agenda, para llenar con lo que quiera. No me busques ni me llames, lo más seguro es que esté en algún lugar sin cobertura... ¡Hasta pronto!
Playa de la Nea, Tenerife

19 junio 2013

Sr. Patata

Existen personas de toda clase y condición. No dirás que hay una idéntica a otra y sin embargo, hay patrones que se repiten y condiciones que subyacen -comunes, entre varios sujetos. 
Últimamente, con esto de estar de vacaciones y desparramar tiempo libre por todos lados, me ha dado por etiquetar a algunos de mis sujetos. Esto ocurre por ejemplo, con el que yo llamo Sr. Patata. Me refiero a ese muñeco relleno de tierra, al que le crece pelo si lo pones en agua. Claro que esto te lo cuento por lo que hay entre tú y yo, sin pretender juzgar lo que opino porque yo soy la primera que defiende que debemos ser lo que somos. Parece haber palabras diseñadas para esta clase de personas: conformista, estancado, dúctil. Pocas cosas les sorprenden y aquello que lo consigue, sólo alcanza arrancar un amago de reacción. Circunspecto, comedido, inamovible. Son personas que esperan, eternamente, a que algo les suceda. Prefieren ser dirigidos a dirigirse. Trazan sus planes siempre hacia sitios que tienen al alcance de la vista. Voz pasiva, asiento de pasajero, viajes cortos. Llevan pocos adornos. No leen; ni libros ni las señales que puedas darles. Gentil, tierno, manifiesto. No ama porque el Amor implica desbordarse y este tipo de persona no sabe cómo desprenderse de sus límites, que lo definen. Seguro que conoces a alguien así, ¿no?.